ktrockybalboa.jpgROCKY BALBOA (EEUU 2006, Drama, 100 Minutos)
Dirección:
Sylvester Stallone.
Guión: Sylvester Stallone.
Reparto: Sylvester Stallone, Burt Young, Milo Ventimiglia, Tony Burton, James Francis Kelly III, Antonio Tarver, Geraldine Hughes.
Música: Bill Conti.

Valoración: 5/10

Resumen: Años después de su retirada del boxeo, el legendario púgil Rocky Balboa vive regentando un humilde restaurante que rinde homenaje a su mujer Adrian, fallecida tiempo atrás. La nostalgia rige su vida, hasta que increíblemente recibe la oportunidad de volver al ring por última vez.

Crítica: Juzgar la necesidad de rodar un filme como este (el sexto ya de la saga) resulta cruel y sobre todo fútil, ya que esta Rocky Balboa, con nombre y apellido es, sin más, una obra absolutamente paralela a su original. El ya sexagenario Silvester Stallone recupera a su personaje más recordado, el bonachón y humilde boxeador Rocky Balboa, para volver a poner de manifiesto los valores de la franquicia. La reivindicación de llevar a cabo los sueños propios y el espíritu de superación, sellos de aquella memorable primera película, vuelven a ser el motor de esta, ahora aderezados por excesivas dosis de melancolía, añoranza y melodrama. Rocky / Stallone, sabe lo que vende. Esa nostalgia, tan a menudo turbadora, enfermiza, y esa imagen de héroe del pueblo que luce su personaje, un Rocky esforzado en dejar clara de nuevo su visión de la vida: no es tan importante resistir para vencer, que vencer resistiendo. Se agradece en el tratamiento de esa nostalgia, sin embargo, la sinceridad de su propio creador. En la primera fase de la historia, vemos a un Rocky / Stallone autocrítico, conocedor del “gancho” de su película. Con ese sentido del humor con su propia persona como objeto, Stallone se anticipa aquí a toda crítica que venga por ese lado. Pero no es su demanda de derechos desde su ya ancianidad, la sutilidad con la que trata por momentos a su contrincante o la difícil relación que mantiene con su propia progenie el objetivo de las diatribas. Es esa fase final, puro espectáculo, en la que Rocky / Stallone se transforma en un abuelo que, no contento de narrar sus batallitas, decide vivirlas como un peso muerto a expensas de la explotación mediática. Stallone traiciona a pie de ring a su alter ego, exprimiendo la inverosimilitud propia de la saga hasta más allá de sus propios límites, y convirtiendo a Rocky en un lucroso revival pugilístico. En ese combate final la épica se transforma en casposo tópico, en un producto usufructuado que, como los músculos de su protagonista, vivió mejores tiempos. A veces hay que saber cuándo tirar la toalla.

O.K.: La fase “dramática” de la película, cargada de autocrítica y buenas intenciones.

K.O.: El espectáculo final.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.