ktdreamgirlsc.jpgDREAMGIRLS (EEUU 2006, Musical, 131 Minutos)
Dirección:
Bill Condon.
Guión: Bill Condon (Sobre el libro de Tom Eyen).
Reparto: Jennifer Hudson, Beyoncé Knowles, Anika Noni Rose, Jamie Foxx, Eddie Murphy, Danny Glover, Keith Robinson, Sharon Leal.
Música: Henry Krieger.

Valoración: 7/10

Resumen: Deena, Effie y Lorrell son las componentes de The Dreamettes, un grupo musical que sueña con hacerse un hueco en el mundo del espectáculo. Sin embargo cuando Curtis Taylor Jr, un habilidoso e implacable productor las conduce al éxito, su relación comienza a resquebrajarse.

Crítica: Argumentalmente Dreamgirls no supondrá una revolución dentro del mundo del cine. La historia se ciñe al dogma de todo biopic (en este caso “casi” ficticio) por el cual los personajes pasan por las diversas fases del éxito. Es decir, el sufrimiento en los inicios, el fulgurante ascenso, la corrupción de sus almas por culpa del éxito, la fama y el dinero y la posterior redención final, vuelta a los orígenes incluida. El patrón es siempre el mismo, y su éxito parece acreditar su eterna presencia en este tipo de filmes. ¿Cuál es entonces la razón del arrollador triunfo de Dreamgirls? Pues aunque suene a perogrullada, ser un musical. Y no hablo, no en este caso, de la tradicional debilidad de Hollywood hacia las obras de este género, sino de méritos propios. Bill Condon imprime a la película desde el primer minuto un ritmo imparable, arrollador, cargado de entusiasmo que invita a divertirse con los espectaculares números musicales, al tiempo que seguimos los avatares de las Dreams. El director consigue además aprovechar al límite las capacidades musicales de sus intérpretes. Todos están a la altura (tal vez se quede atrás un acomodado Jamie Foxx), destacando la sobresaliente interpretación de la triunfita Jennifer Hudson, un auténtico torbellino canoro que define además sin problemas a su Effie, una mujer de carácter ante y tras las bambalinas. Llega a tal extremo la interpretación musical de la Hudson, que a su lado la bellísima Beyoncé parece quedar convertida en su Deena Jones. Una chica talentosa, pero que para su desgracia debe más a su cara bonita que a su portentosa voz. Dreamgirls es sin duda la película del año para los amantes del musical. Cargada de vitalidad, pero también de una inevitable dosis de tragedia, es una invitación a disfrutar de ritmos endiablados, voces privilegiadas y espectaculares coreografías. La trama es lo de menos.

O.K.: Su espectacularidad, sentido del ritmo y calidad de sus interpretaciones.

K.O.: La poca originalidad de su trama.

Written by PGP
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.