ktghostrider.jpgGHOST RIDER: EL MOTORISTA FANTASMA (GHOST RIDER, EEUU 2006, Acción, 114 Minutos)
Dirección:
Mark Steven Johnson.
Guión: Mark Steven Johnson.
Reparto: Nicolas Cage, Eva Mendes, Wes Bentley, Sam Elliott, Donald Logue, Peter Fonda.
Música: Christopher Young.

Valoración: 3/10

Resumen: Johnny Blaze, un joven motorista, pacta con el Diablo que, a cambio de su alma, sanará a su padre de la enfermedad que sufre. Años después, cuando Johnny es una superestrella del espectáculo, el Diablo regresa para obligarle a cumplir su parte del trato. Desde ese momento, cada noche Johnny se convertirá en una aterradora criatura encargada de recoger almas para su señor.

Crítica: Hay dos Motoristas Fantasma. El primero es el vengador nocturno de cráneo flamígero y aterradora mirada. El segundo es, sin más, un motero con exceso de chulería. El visionario Mark Steven Johnson, supuestamente dedicado por entero al primer jinete, convierte en protagonista al segundo, un Nicolas Cage que vuelve a demostrar que es mejor actor cuando los personajes se adecúan a su personalidad, que cuando debe adecuar su personalidad a los personajes. Miscast aparte, Johnny Blaze es un ser (que no personaje, ni mucho menos persona) anodino, plano, vacuo, atrapado en una historia de semejantes características. La larga lista de calificativos negativos que se podrían utilizar para definir la trama, serían sin duda las pruebas definitivas para condenar eternamente a este que escribe por exceso de crueldad. Obviando el argumento pues el filme, saturado de frases lapidarias, diálogos vacíos, escenas ramplonas y un exceso de estética glam que afecta especialmente a los villanos, se apoya continuamente en el único punto favorable de este simplista producto. El poderoso diseño del personaje es el recurso más valioso y mejor aprovechado de los que ofrecía el cómic a Johnson. Un director que parece haberse acomodado en un género del que espera recibir mucho y dar muy poco a cambio. Aparentemente refugiado en las bajas exigencias que espera de su público, Johnson se está convirtiendo no ya en un especialista sino en un cineasta encasillado en un tipo de películas que puede explotar comercialmente sin demasiados esfuerzos. En un adaptador dañino que muchos de los fans del tebeo percibirán como un punible pecador.

O.K.: El aprovechamiento visual del personaje.

K.O.: Su abrumador simplismo.

Written by PGP
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.