Paramount Pictures está a la caza de un director que relance la franquicia de espías protagonizada por el personaje de Tom Clancy, Jack Ryan. El objetivo prioritario del estudio es ahora Sam Raimi.

Raimi tendría como misión dirigir tres películas sobre el espía y político, que se situarían ahora en su juventud. La meta de este renacimiento sería consolidar una franquicia de acción a nivel comercial, y que tanto el personaje como el reparto, fueran envejeciendo con ella a lo largo de los años, mientras pingües beneficios llegan a las arcas de la Paramount.

La trama se situaría además en un contexto actual, con problemas reales, y abandonaría las adaptaciones de los libros escritos por Clancy. A pesar de todo, Paramount se reserva el derecho de leer la nueva novela y de decidir si seguir o no la línea marcada en ella por el escritor. Algo complicado, ya que debido a la nueva edad del personaje, su situación sería la de un inexperto analista de la CIA en plena formación, y el progreso sufrido por el personaje en las novelas sería incongruente con estas intenciones.

Todo suena a una especie de Bourne con mayor contenido geopolítico.

Paramount intenta también pescar en el revuelto río de guionistas tras la huelga, a un escritor de altura para que confeccione los tres primeros filmes de este nuevo proyecto.

Anteriormente el director Fernando Meirelles y el actor Ryan Gosling, habían sido los únicos nombres ligados a la película. Con la entrada de Raimi todo vuelve a empezar.

Lorenzo di Bonaventura producirá junto con la compañía de Raimi, actualmente metida de lleno en la producción de Drag Me To Hell, lo cual supone que hasta al menos 2010 no veremos a Ryan sobre el terreno. 

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.