TAKEN (Francia, Thriller – Acción, 93 Minutos)
Dirección:
Pierre Morel.
Guión: Luc Besson, Robert Mark Kamen.
Reparto: Liam Neeson, Maggie Grace, Famke Janssen, Goran Kostic, Katie Cassidy, Xander Berkeley.
Música: Nathaniel Mechaly.

Valoración: 6/10

Resumen: Tras años de separación, la única obsesión de Bryan es recuperar el cariño de Kim, su única hija. Pero todos sus esfuerzos parecen inútiles. Tanto su madre como su nuevo marido parecen darla todos los caprichos, mientras que él la sobreprotege. Cuando Kim es secuestrada en Francia por una organización de trata de blancas, Bryan acudirá sin dudarlo a su rescate. A su favor contará con multitud de habilidades aprendidas gracias a su trabajo como espía.

Crítica: Habitualmente el cine de espías ha contado como protagonistas con individuos fríos, duros y letales cuyas únicas motivaciones se definían en patria y deber. Como gran novedad, Taken nos retrata a un personaje sentimentalmente dañado, en un periodo crespuscular y que intenta recuperar una vida perdida. Ese acercamiento emocional, al que se dedica por completo el arranque de la película, está tal vez orientado a identificarnos con un personaje más cercano a la figura del perdedor, que a la del héroe. Bryan es un hombre corriente, con problemas cotidianos, apartado por los que más quiere y que a pesar de sus esfuerzos -por momentos conmovedoramente patéticos- no logra encajar en su nueva rutina. El secuestro, catalizador del resto del filme, es su oportunidad de volver a sentirse válido y de, a base de realizar actos extraordinarios, recuperar el cariño perdido. A partir de ese momento comienza la acción y también la rutina. Europa vuelve a ser retratada como un lugar corrupto y decadente tras las bambalinas de la riqueza en el que la inocencia se paga de forma brutal. Este tratamiento favorece al filme dándolo un aura de thriller clásico, pero también un tanto deudor de otros títulos más recientes, como el eterno referente El Caso Bourne. Y su personaje, paso a paso, tiro a tiro y golpe a golpe, empieza a parecerse más a espías de rostro pétreo que al padre desolado de sus comienzos. Al fin y al cabo Neeson es en Taken, un superhombre imbatible cuyo único punto débil reside en su corazón. El metraje pasa y sin darnos cuenta llegamos al inevitable final que nos deja con la sensación de haber contemplado un producto digno, que podría haber dado algo más. Taken logra secuestrar tu atención sí, pero tal vez la libera demasiado pronto.

Written by PGP
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.