RIGHTEOUS KILL (Estados Unidos 2.008, 101 Minutos, Thriller)
Dirección:
Jon Avnet.
Guión: Russell Gewirtz.
Reparto: Robert De Niro, Al Pacino, 50 Cent, Donnie Wahlberg, Carla Gugino, John Leguizamo.
Música: Ed Shearmur.

Valoración: 5/10

Sinopsis: Tras 30 años de servicio, dos veteranos detectives afrontan su inminente jubilación. Pero antes tendrán que capturar a un peculiar asesino en serie que parece tener como único objetivo a criminales que han escapado de las redes de la justicia. Para complicar aún más el caso, todas las pruebas parecen indicar que se trata de un policía, tal vez incluso uno de ellos mismos.

Crítica: Cuando las cosas en cine no funcionan la culpa es siempre del guionista. O al menos es normalmente el escriba el objetivo recurrente de las críticas. Es ya una máxima del gremio. Vamos, que haciendo un símil futbolístico es como una especie de portero. Cuando para, simplemente hace su trabajo. Cuando no llega al balón y este entra en la portería, la ha pifiado. Por eso es fácil entender que cuando un thriller como este Asesinato Justo, extremadamente dependiente del misterio creado desde el guión, no termina de funcionar, todos los palos recaigan sobre el bueno de Russell Gewirtz. Ahora llega el momento de enfriar el caso, analizar las pistas y pensar con calma. ¿Es realmente el guión, cuidado al milímetro, lo que vemos en pantalla? Obviamente no. Ni el director más respetuoso logra contentar a su escritor con un total de fidelidad con el texto. Si al director le sumamos ejecutivos, productores y demás personal con licencia para opinar, uno empieza a cuestionarse la utilidad real de un guión cinematográfico. ¿Ruedan realmente buenos guiones, o simplemente los mejor preparados a sufrir todo tipo de alteraciones? ¿Se contrata a los guionistas más imaginativos o a aquellos más dispuestos a comulgar con los cambiantes deseos de sus pagadores? En el caso de Asesinato Justo y juzgando simplemente el resultado final, uno puede concluir que Gewirtz se ha pasado de listo o que nos ha tomado a nosotros por tontos. La trama es enrevesada pero no por ello imprevisible y el supuesto subidón final, se queda en la confirmación de nuestras sospechas. Teníamos razón. La respuesta era obvia. La trama, hinchada como un globo hasta reventar, se queda finalmente en nada. En simple fuego de artificio. Sus innumerables datos, pistas y detalles, eran sólo relleno. Hasta entonces cada paso en esta cargante investigación, no ha sido sino un inciso más en un tedio creciente. Gewirtz la ha pifiado. Su guión es malo. Caso cerrado. Pero no es así. No del todo. Existen matices. En el mejor de los casos hay más culpables, cómplices necesarios para perpetrar este crimen. Como el director Jon Avnet, empeñado tal vez en pasar de vueltas un texto que pedía a gritos un desarrollo más clásico, o la pareja de titanes formada por De Niro y Pacino, ahora como sus personajes, dos viejas glorias procrastinando hasta su cada vez más cercana jubilación. ¿Es culpable el guionista? Puede. Probablemente sí. Pero tal y como está montado el negocio, nunca lo sabremos con total seguridad. De lo que sí hay pruebas es que no es el único responsable de este pequeño atraco.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.