MAX PAYNE (Estados Unidos 2.008, 99 Minutos, Thriller-Acción)
Dirección:
John Moore.
Guión: Beau Thorne.
Reparto: Mark Wahlberg, Mila Kunis, Beau Bridges, Chris “Ludacris” Bridges, Olga Kurylenko, Chris O’Donnell.
Fotografía: Jonathan Sela.
Música: Marco Beltrami y Bucks Sanders.

Valoración: 4/10

Sinopsis: Max Payne es un detective de Nueva York marcado por el misterioso asesinato de su mujer y su hijo. Consumido por los remordimientos y la sed de venganza, Max emprende una cruzada personal para averiguar la verdad. Su investigación le llevará a descubrir que el asesinato de su familia podría estar relacionado con una serie de brutales muertes ocurridas recientemente en la ciudad. Siguiendo la pista, Max se adentrará en un tenebroso mundo de criminales, traición, siniestras conspiraciones y criaturas sobrenaturales.

Crítica: El problema con el que se ha encontrado el cine a la hora de adaptar videojuegos, así como cómics y en menor medida también novelas, ha sido el tiempo. Si el consumidor puede pasar días en compañía del mismo libro, semanas jugando la misma aventura e incluso décadas devorando las viñetas de un mismo personaje, el contacto con una película es de apenas cuestión de minutos. Adaptar es por tanto un arte complejo en el que se lucha contra el reloj y los deseos de los fans. Todo el mundo lo quiere todo en el menor tiempo posible y la gente de la industria, que tonta no es, corre a complacerlos. Narrar lo justo en poco tiempo sería lo recomendable, mucho en poco tiempo entra dentro de lo posible, pero normalmente se tiende a meter demasiado en apenas noventa minutos de metraje. Este es el gran mal del que adolece Max Payne, la película. Sus creadores parecen haber tomado TODOS los aspectos más atractivos de la siniestra trama del videojuego y los han unido, sin el pegamento adecuado, formando un guión en el que la cohesión parece una utopía tan alada como los seres que acechan al detective. Si los primeros minutos son absolutamente desconcertantes, el resto no ofrece demasiada mejora. La trama, expuesta con cierta complejidad narrativa en el videojuego, es aquí un simple giro de guión, previsible y mal llevado hasta el cual las cosas parecen ocurrir por simple inercia. La mayoría de los personajes son totalmente superfluos, carecen de una presentación adecuada y por tanto, la identificación del público con ellos es del todo imposible. ¿Cómo emocionarse con la muerte de un personaje introducido dos minutos antes y que apenas ha pronunciado palabra? Max Payne es, por desgracia una vez más, la demostración clara de los males del género. Una base más que aprovechable, un puesta en escena soberbia, una ambientación impresionante y cautivadora, que se quedan en nada por culpa de una narración nefasta. Otra decepción para el mundo del videojuego que por motivos como este, empieza a comerle la tostada al cine como soporte más representativo de la ficción.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.