En el primer cartel de Gran Torino el estrellato era absoluto para su creador, Clint Eastwood, que participa en la cinta como director, productor y protagonista. En este segundo sus responsables se lanzan ya totalmente por lo icónico convirtiendo a la inconfundible efigie de Clint Eastwood, en una imagen con personalidad y significado propios. Y como un sinónimo de calidad y sensibilidad cinematográficas que desde hace años, rara vez decepciona.

Written by PGP
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.