ROCKnROLLA (Reino Unido 2.008, 114 Minutos, Acción-Comedia)
Dirección:
Guy Ritchie.
Guión: Guy Ritchie.
Reparto: Mark Strong, Gerard Butler, Tom Wilkinson, Thandie Newton, Idris Elba, Tom Hardy, Toby Kebbell, Jeremy Piven, Chris «Ludacris» Bridges.
Fotografía: David Higgs.
Música: Steve Isles.

Valoración: 6/10

Sinopsis: La explosión inmobiliaria en Londres se ha convertido en los últimos años en el escenario soñado para todo tipo de delincuentes. En esta operación en particular, un gángster local y un multimillonario ruso, trabajarán juntos para lograr construir un estadio de fútbol. Sin embargo en su camino se interpondrá una banda de atracadores, una sexy contable y un rockero drogado, caótico e impredecible sin nada que perder.

Crítica: ¿Qué tiene Guy Ritchie para llevar vendiéndonos sin ruborizarse durante años versiones levemente retocadas de Snatch y Lock & Stock? ¿Qué tiene este director, uno de los que menos se ha preocupado en evolucionar su método, para seguir acumulando proyectos? ¿Qué hace para vendernos la moto una y otra vez y que nosotros piquemos? El cine de Ritchie sigue siendo como los marcianos de Roswell o los milagros de Lourdes. Un fenómeno de difícil explicación. El británico sigue como en la famosa película, atrapado en el tiempo, rememorando en cada una de sus películas éxitos de antaño en los que prima el estilo sobre todas las cosas. Si algo tiene estilo. “Personalidad”. Si algo mola, tiene gancho, es duro, carismático, estrafalario, genuino, y a la vez atractivo, glamuroso y sexy sirve para el cine Ritchie. Sino, no. Tal vez por eso el cineasta sigue manteniendo la mirada fija en el mundo del hampa y los bajos fondos. Ritchie ve en los criminales y su peculiar universo el perfecto caldo de cultivo para personajes y situaciones que en otro caso, serían imposibles. Tanto como sus películas, efectivamente. El ritmo, los trucos de montaje, los efectos visuales, la fotografía extrema, la persistente voz en off… todo sigue ahí porque es guay. Es tarantiniano. Es tan moderno que está pasado de moda. Y porque funciona. Porque ese es el secreto de Ritchie. Que mientras reímos atontados ante un gag, nos lo pasamos bomba con tiroteos y puñetazos, admiramos a intérpretes “serios” haciendo el ridículo sin temores ni vergüenzas, nos damos cuenta -de nuevo- de que Mark Strong  es un actor genial y nos divertimos como niños pequeños que dicen palabrotas a escondidas, no pensamos ni por un momento en que este señor ya nos ha cobrado la entrada.

Written by PGP
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.