De un director como Roland Emmerich, siempre grandilocuente a la hora de tratar el espectáculo, esperábamos algo más. Sobre todo tratándose de una película como 2.012, plagada de catástrofes nunca vistas. Pero la primera imagen que nos llega no aporta demasiado. Simplemente muestra a John Cusack, protagonista de este apocalipsis, percatándose de que está a punto de llover. Eso sí, conociendo a Emmerich, no serán cuatro gotas.






estará mirando una gota esférica de 200.000 litros cúbicos que se precipita hacia él. Jajajaja.
Hola, podrías revisar tu configuración de RSS?. Cuando miras este blog desde Google Reader, no se ven las imágenes! (lo he chequeado con varias personas).
Hola! Gracias por el aviso, pero ese tipo de configuraciones las gestiona WordPress. Lo siento.
Un saludo!!!