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Cine

18 enero, 2018

Las Consideraciones Intempestivas de ALEX DE LA IGLESIA

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Escrito por: Pablo Gutiérrez

Como dijo una vez un gran sabio, todo el mundo tiene su propia opinión y en este mundo del cine nadie escapa tampoco a esa regla. Ni siquiera en este microuniverso conocido como “El Cine Español”, donde todo parece desarrollarse de un modo distinto a los macrouniversos del medio en otros países. ¿Acaso es comparable “El Cine Español” a “El Cine Francés”, “El Cine Alemán” y sobre todo a “El Cine Estadounidense”? No amigos. “El Cine Español” es un ente distinto, único, original, que se rige por normas autóctonas de las que, en otros lugares, nadie ha oído hablar.

Sin embargo a “El Cine Español”, esa divinidad adorada exclusivamente por un círculo interno y cerrado seguidores, de estrictas normas muy poco proclives al cambio -y al progreso- tiene también enemigos. O mejor dicho, para no ser tan extremistas, a “El Cine Español” le ha salido desde hace tiempo una tocapelotas Resistencia cuya principal labor es quejarse. Quejarse mucho. Quejarse alto. Quejarse a quien le escuche. Quejarse aunque no se le escuche.

La Resistencia a “El Cine Español” proclama que es posible tener en este país un cine comercialmente competitivo, en el que se ruede más y mejor a un precio nada disparatado, en el que entren más géneros y visiones y en el que puedan intervenir muchas más personas. La Resistencia pretende hacer de ese Círculo un tanto atávico, una organización de mente y brazos abiertos que acoja con sincero interés ideas frescas que llevar a cabo juntos, en sintonía, para beneficio de un sector que cada año tiene que asumir la derrota en taquilla ante productos extranjeros. La Resistencia quiere gente nueva, ideas nuevas y métodos nuevos que funcionen de forma armónica gracias a la experiencia acumulada durante años por los veteranos del sector. Estos, al fin y al cabo, han servido siempre de inspiración y ejemplo a unas jóvenes generaciones siempre deseosas de trabajar e implicarse en un trabajo que tiene un alto componente de pasión.

El caso es que a veces, aunque parezca increíble, hay agentes de la Resistencia dentro de “El Cine Español”. Idealistas luchadores que a pesar de su privilegiada posición dentro del Círculo Interno, se dedican a decir verdades como puños sin pensar en las consecuencias. Uno de estos osados revolucionarios podría ser Alex de la Iglesia, que no hace mucho escribió una interesante reflexión sobre el panorama cinematográfico patrio en el periódico El País. Pinchad, pinchad, si queréis leer las breves y directas Consideraciones Intempestivas de este puntero cineasta.

Alex de la Iglesia tiene razón. Todos sabemos que tiene razón. Es más, los que empezamos y nos vemos náufragos en un mar en el nunca se termina de divisar tierra, no sólo sabemos que tiene razón sino que además compartimos esos pensamientos e ideales. Los gritamos en cada festival y certámen. En cada blog y cada web. La gente que comienza, que trabaja duro cada día por dar una brazada más que le acerque a la tierra prometida, tiene depositada en ideas como las que el cineasta comenta, toda su esperanza.

El problema es que pensar es un comienzo. Un buen comienzo. Un magnífico comienzo. Nada mejor para mejorar, para cambiar, que hacer una sincera autocrítica y aceptar que los problemas existen. Ojalá esta mentalidad se extienda por todos los rincones de “El Cine Español”, penetre en las almas de sus seguidores y les inspire un cambio que todos anhelamos. Pero esta sincera meditación es del todo infructuosa sin la voluntad y los medios necesarios para llevar a cabo este beneficioso cambio. ¿Cuándo llegará?  






3 Comentarios


  1. Tiene mucha razón. Y luego está Plutón Brbnero.


  2. Juer qué rapidez.

    Lo bueno, lo grande de Plutón BRBNero es que han hecho lo que les salía de los mismísimos. Lo malo es que es una serie que o te cae bien o no la soportas cinco minutos más. Yo la he visto entera. Carolina Bang es un gran reclamo. Y una gran actriz, aunque nos distraigámos con otras cosas.

    Pero por ejemplo, sin saber cómo va a ser y para seguir con la TV. Águila Roja sea probablemente un pestiño -lo malo de El Cine Español es que nos ha condicionado a base de decepciones a pensar eso- pero sólo por ese intento de aportar algo DIFERENTE a la pequeña pantalla española, yo la daré una oportunidad. Y es una serie que si funciona atraerá audiencia sin ser ¡¡¡por fin!!! una serie de adolescentes salidos.


  3. cszMorpheus

    Qué quiere que le diga, más que pertenecer a la reistencia, a mí me da la sensación de que es uno más de la secta. Y su bajada de pantalones ante el señor Almodóbar así me lo confirma.

    No dice el señor de la Iglesia nada de las productoras que acaparan las subvenciones de películas que no llegan a estrenar, de las comisiones que se llevan los de siempre, del amiguismo que impide la ascensión del verdadero talento.

    Dice que debemos dejar de hacer películas españolas para hacer películas internacionales, pero eso no existe. Internacional=USA. Aquí triunfan las películas que reflejan la realidad de Estados Unidos, y con eso no podemos competir. Pero allí tambien se descuelgan con la antigua Grecia y los freaks van en masa al cine con capas escarlatas. Te montan una de romanos y se lleva un porrón de Oscars. Proponen un guión sobre la historia de la fundación de Australia y le dan un cheque en blanco para rodarlo. Nosotros, que tenemos una de las mayores culturas del universo, que todos los años miles de guiris se recorren millas y millas para visitarnos, que hemos sido dueños del mundo y esclavos, salvadores y asesinos, líderes y presos, luz del mundo y catetos cerriles no sabemos vendernos.

    Sólo una película lo hizo. No era perfecta, pero era el camino a seguir. En mi estúpida ingenuidad, vi la luz al final del camino. Qué tonto fuí, no ví que hay demasiados intereses en juego. Se llamaba Alatriste. A lo mejor la recuerdan, esaba basada en unas novelas que se han vendido por todo el mundo y traducido a todos los idiomas. No, no ganó demasiados Goyas. No, no fué seleccionada para los Oscars. Pero claro, es que dicen que de esa película, ningún intermediario se llevó un duro, ninguna subvención se quedó en bolsillo de nadie y ningún político podía usarla de adoctrinamiento.

    Pero dejemos al señor de la Iglesia en su Academia discutiendo y compartiendo sus problemas con el resto de cineastas españoles. Ellos saben que es lo mejor, se les ve a la legua.



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