DRAGONBALL: EVOLUTION(Estados Unidos 2.009, 85 Minutos, Aventuras – Fantástico)
Dirección:
James Wong.
Guión: Ben Ramsey; basado en el manga creado por Akira Toriyama.
Voces V.O.: Justin Chatwin, James Marsters, Jamie Chung, Emmy Rossum, Eriko Tamura, Joon Park, Chow Yun-Fat, Texas Battle, Randall Duk Kim, Ernie Hudson.
Fotografía: Robert McLachlan.
Música: Brian Tyler.

Valoración: 4/10

Sinopsis: Goku es aparentemente un chico solitario al que los matones del instituto apalizan y la chica más guapa de la clase ignora. Pero en realidad, con la ayuda de su abuelo el sabio Gohan, Goku se ha convertido en un habilidoso guerrero. Sus habilidades le serán muy útiles cuando retorna Piccolo, un temible ser que amenaza con destruir a la humanidad y al que sólo Goku, con el poder de las siete bolas de Dragón, podrá detener. El problema es que las bolas están perdidas por todo el mundo, por lo que Goku, con la ayuda de Bulma y el maestro Roshi, iniciará su búsqueda.

Crítica: Sin ser un gran seguidor de la saga animada, he de reconocer el atractivo de Dragonball. Es el poder que tienen los iconos, que pese a no conocerlos en profundidad, sí tienen la capacidad de dejar una impronta profunda en el gran público y, sin suscitar una gran admiración, generar respeto. Al tratarse de un icono, Dragonball despertaba ciertos miedos ante la siempre rumoreada adaptación en acción real de las aventuras ideadas por Toriyama. La dificultad de recrear con rigor todas esas historias, concentrarlas en una película, y al mismo tiempo satisfacer a sus seguidores, era enorme y por eso el proyecto se aparcó en numerosas ocasiones a la espera de una mejor oportunidad. James Wong sin embargo, tal vez con exceso de osadía, se autoproclamó como “el elegido” para llevar a Goku y su banda a la gran pantalla en un proyecto maldito desde su nacimiento. Ese engendro, con un Goku “gaijin” y víctima del bullying, fue recibido por los fans del original como una herejía y marcado como tal, por lo que las expectativas frente a esta Dragonball: Evolution -título irónico donde les haya- estaban bajo mínimos. Esta es probablemente la mayor virtud del filme. El haberse anticipado a sí misma como una catástrofe de tintes apocalípticos y terminar quedándose, sin más, en un producto cutre y ramplón que hace de la explotación comercial de la marca su única meta. Dragonball es decepcionante incluso a la hora de decepcionar, quedándose en una ambigua intentona de adaptar no se sabe muy bien qué. ¿Acaso no se parece la trama mucho más a Spider-Man que a la Bola de Dragón que conocimos? ¿No se parecen más sus formas a la omnipresente Matrix, que a las eternas y superlativas peleas del anime? Dragonball Evolution es una mala película pero que no desentona (tanto) de otras compañeras de género. Tal vez si se tratara de un piloto televisivo estaríamos menos disgustados con una producción mediocre, una trama manida, una narración alborotada y un metraje ínfimo que para su desgracia, se convierte también en una virtud más ya que abrevia el “sufrimiento”. Tal vez estaríamos esperando a que volviera a la semana siguiente con la esperanza de que mejorara o al menos, para poder volver a ver la encantadora sonrisa de Emmy Rossum, lo único salvable -si tuviéramos que salvar algo- de todo el metraje. En defintiva, Dragonball: Evolution no da la talla pero eso era algo predecible. Tanto que no necesitamos el poder de ancestrales artefactos para verlo venir.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.