GAMER (Estados Unidos 2.009, 95 Minutos, Ciencia Ficción)
Dirección:
Mark Neveldine, Brian Taylor.
Guión: Mark Neveldine, Brian Taylor.
Reparto: Gerard Butler, Michael C. Hall, Alison Lohman, Amber Valletta, Logan Lerman, Kyra Sedgwick, Ludacris, John Leguizamo, Zoe Bell, Terry Crews.
Fotografía: Ekkehart Pollack.
Música: Robert Williamson, Geoff Zanelli.

Valoración: 5/10

Sinopsis: En un futuro no muy lejano el juego de moda es Slayers, una plataforma multijugador que permite al usuario manejar a personas reales en un combate a muerte. Con presos del corredor de la muerte como luchadores, el sangriento juego se ha convertido en un espectáculo seguido por todo el planeta. Simon, un adinerado adolescente controla a Kable, un carismático soldado que ha sido el único capaz de sobrevivir tantos asaltos y que está a punto de conseguir su ansiada libertad. Kable en realidad es John Tillman, un hombre sentenciado a muerte por asesinato y que lo único que desea es sobrevivir a Slayers para reunirse con su familia.

Crítica: Los inseparables Neveldine y Taylor (tanto que ya han perdido su nombre y quien sabe si también su identidad individual) se presentan con Gamer en el género de la ciencia ficción tras rodar las sobrecargadas Crank. Mucho se ha comparado esta Gamer son su debut, probablemente por el exceso argumental y el trazo eléctrico de su realización, pero en el fondo Gamer guarda más similitudes con Pathology. Esta, escrita por el dúo y protagonizada por Milo Ventimiglia (que aparece en un divertido cameo en Gamer), sería probablemente su mejor película de haberla dirigido ellos (tal vez esta sea una razón de su mayor calidad, dicho sea de paso). Ya en ese cruel, mórbido y siniestro thriller médico Neveldine y Taylor retrataban a una humanidad cuyos dominantes usan a los dominados como instrumentos de entretenimiento y placer, sin importar la destrucción física del otro en el proceso. En Gamer esta relación entre amo y esclavos es aún más desagradable, ya que se realiza a nivel mental. Unos usan a otros para su diversión, convirtiéndolos en sus más secretas fantasías por un módico precio y una conexión a la red. En medio de esa sociedad hedonista y decadente, aparece Kable, para el dúo el héroe típico, honorable aunque letal, musculoso y duro aunque humano y sentimental. Un héroe tópico en medio de una supuestamente rompedora cinta de ciencia ficción, que entre el típico exceso visual marca de la casa (termina por agotar), se pierde en su discurso reduciendo sus primeras pretensiones a un thriller de andar por casa en el que el malo es histriónico y gilipollas mientras que el héroe intenta mantener la compostura y el ceño fruncido (algo en lo que Butler cumple con creces). Se agradece la frescura en las ideas de Neveldine y Taylor, su rompedora puesta en escena y su falta de vergüenza, causa principal por la que buenos productos terminan saturados de sacarosa. Sin embargo el dúo es culpable de haber desaprovechado un gran reparto y haberse perdido dentro de su propia genialidad. Convendría que estos chicos tuvieran a alguien que les parara los pies a tiempo y les recordara que esto no es ningún juego.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.