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Críticas

16 diciembre, 2017

Crítica: GAMER, de Mark Neveldine y Brian Taylor

GAMER (Estados Unidos 2.009, 95 Minutos, Ciencia Ficción)
Dirección:
Mark Neveldine, Brian Taylor.
Guión: Mark Neveldine, Brian Taylor.
Reparto: Gerard Butler, Michael C. Hall, Alison Lohman, Amber Valletta, Logan Lerman, Kyra Sedgwick, Ludacris, John Leguizamo, Zoe Bell, Terry Crews.
Fotografía: Ekkehart Pollack.
Música: Robert Williamson, Geoff Zanelli.

Valoración: 5/10

Sinopsis: En un futuro no muy lejano el juego de moda es Slayers, una plataforma multijugador que permite al usuario manejar a personas reales en un combate a muerte. Con presos del corredor de la muerte como luchadores, el sangriento juego se ha convertido en un espectáculo seguido por todo el planeta. Simon, un adinerado adolescente controla a Kable, un carismático soldado que ha sido el único capaz de sobrevivir tantos asaltos y que está a punto de conseguir su ansiada libertad. Kable en realidad es John Tillman, un hombre sentenciado a muerte por asesinato y que lo único que desea es sobrevivir a Slayers para reunirse con su familia.

Crítica: Los inseparables Neveldine y Taylor (tanto que ya han perdido su nombre y quien sabe si también su identidad individual) se presentan con Gamer en el género de la ciencia ficción tras rodar las sobrecargadas Crank. Mucho se ha comparado esta Gamer son su debut, probablemente por el exceso argumental y el trazo eléctrico de su realización, pero en el fondo Gamer guarda más similitudes con Pathology. Esta, escrita por el dúo y protagonizada por Milo Ventimiglia (que aparece en un divertido cameo en Gamer), sería probablemente su mejor película de haberla dirigido ellos (tal vez esta sea una razón de su mayor calidad, dicho sea de paso). Ya en ese cruel, mórbido y siniestro thriller médico Neveldine y Taylor retrataban a una humanidad cuyos dominantes usan a los dominados como instrumentos de entretenimiento y placer, sin importar la destrucción física del otro en el proceso. En Gamer esta relación entre amo y esclavos es aún más desagradable, ya que se realiza a nivel mental. Unos usan a otros para su diversión, convirtiéndolos en sus más secretas fantasías por un módico precio y una conexión a la red. En medio de esa sociedad hedonista y decadente, aparece Kable, para el dúo el héroe típico, honorable aunque letal, musculoso y duro aunque humano y sentimental. Un héroe tópico en medio de una supuestamente rompedora cinta de ciencia ficción, que entre el típico exceso visual marca de la casa (termina por agotar), se pierde en su discurso reduciendo sus primeras pretensiones a un thriller de andar por casa en el que el malo es histriónico y gilipollas mientras que el héroe intenta mantener la compostura y el ceño fruncido (algo en lo que Butler cumple con creces). Se agradece la frescura en las ideas de Neveldine y Taylor, su rompedora puesta en escena y su falta de vergüenza, causa principal por la que buenos productos terminan saturados de sacarosa. Sin embargo el dúo es culpable de haber desaprovechado un gran reparto y haberse perdido dentro de su propia genialidad. Convendría que estos chicos tuvieran a alguien que les parara los pies a tiempo y les recordara que esto no es ningún juego.






3 Comentarios


  1. La acabo de ver, y creo que fuiste más condescendiente con una putamierda como G.I.Joe que con esta película. Crank 2 me ha parecido insalvable, pero tío, Gamer es una buena actualización de Perseguido, está bastante bien y tiene detalles muy chulos para con el género.

    Además del asombroso reparto televisivocinematográfico.


  2. Yo creo que no, que a los gijos les puse un 4. Esta es bastante mejor, pero es una pena que no la hayan terminado de redondear por sus propias paranoias. Y que después de tanta originalidad en esos detalles, no se curraran más la parte final del guión. O se salieran más de madre, que es lo que se espera de ellos.


  3. Yo creo que el ser más contenidos que en otras ocasiones les honra, y el guión, la parte final, bueno, sí, es mucho más sencillo, huyendo de la pesada moda de los 80-90 en la que Robert DeNiro no moría ni después de pasarlo por una turmix en varias ocasiones.

    Era algo muy cansino, pero en el caso de esta película, (si lo dices por la resolución), me ha gustado que fueran al grano, y el detalle de cómo una vez solucionado el problema, los “esbirros”, que no son tales, pasan olímpicamente. Creo que sigue bastante con algunas de las ideas que Nevedine y Taylor han desperdigado en sus películas más veces.

    Por cierto, Crank 2 me pareció imperdonablemente malísima, insoportable. Toda una decepción, como estirar una broma con la que en su día me reí, y hacer que pierda toda la gracia. Eso sí, no la ví en buenas condiciones ni ánimos, y puede que eso me haya estropeado lo que alomejor vista en el cine me hubiera divertido más. Pero por esta vez, no iba a reirle la gracia a la distribuidora de esperar año y medio para ver una película tonta. Vamos hombre.



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