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Cine

13 diciembre, 2017

Avaricia, manipulación y desprecio: Una mirada al “otro” CLINT EASTWOOD

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Escrito por: Pablo Gutiérrez
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Rácano. Machista. Manipulador. Despreciativo. Así define el escritor Patrick McGilligan la personalidad de Clint Eastwood. McGilligan, autor de biografías de genios del cine como George Cukor, Alfred Hitchcock, Fritz Lang o Robert Altman, publica el día 22 de Enero su trabajo sobre el actor, director, y productor Clint Eastwood. Ensalzado al nivel de mito por gran parte del público, Eastwood aparece en la obra de McGilligan retratado de un modo mucho más terrenal y tal vez más auténtico. Lo alaba como cineasta -aunque con ciertas reservas- pero basándose en la minuciosa investigación de su vida, carrera y entorno, critica con dureza su personalidad. Eastwood ha logrado, según el escritor, crear una barrera publicitaria y legal a su alrededor con la que mantiene impoluta su imagen de mago del cine. La realidad es según McGilligan muy diferente. Muchas de las personas que han colaborado en su libro aportan datos brutales sobre la personalidad del cineasta, retratada a partir de cientos de situaciones y datos. 

Eastwood no habla con los guionistas y rueda siempre la primera versión del texto, sin consultar con los escritores llegando ni tan siquiera dirigirse una palabra con ellos hasta el día del estreno. Exige cada año a Warner un pavo para regalárselo a su madre por Acción de Gracias. Se queda con un coche que aparece en cada una de sus películas. Muchos de sus antiguos amigos fueron usados hasta que, de repente, cortó el contacto con ellos. Lo mismo le ocurre a las mujeres que han pasado por su vida, a las que insistía en retratar en papeles de prostitutas en sus películas. Del mismo modo, y a través de personas muy cercanas al cineasta -cita incluso a su madre- McGilligan destruye parte de la leyenda sobre su pasado. No era, como siempre ha afirmado, un niño rebelde, introvertido, solitario y amante de la naturaleza, ni poseía un sobresaliente talento musical, ni tampoco logró muchos de los títulos académicos que afirmaba poseer.  

McGilligan también pone de manifiesto las complicaciones que Eastwood le ha plantado en el camino desde que empezó la escritura de la biografía. Trabas legales y coacciones a personas a las que iba a entrevistar son algunas de las artimañas que según el biógrafo, ha usado contra él el afamado cineasta. También se ha de tener en cuenta que el escritor tiene que intentar vender, y que todos estos datos sin duda aportan una jugosa polémica para su libro. Al mismo tiempo, sin duda McGilligan contribuye favorablemente a que tengamos a nuestra disposición una visión diferente de Eastwood a la que conocíamos hasta ahora, lo que siempre es positivo para el lector. Por supuesto creo que Eastwood no pasa por estas afirmaciones de héroe a villano. Es más, creo que desde la perspectiva del espectador no tiene motivos para ser ninguna de las dos cosas. Juzgamos al autor y a su obra, no al hombre y a su vida. El cine de Eastwood hace disfrutar, y un amante del cine es lo único que debería tener en cuenta. La personalidad del ser humano que está tras ese trabajo, su vida privada, pertenece en exclusiva a él mismo, o en su defecto, a medios informativos especializados exclusivamente en géneros muy diferentes al del análisis cinematográfico. De esto, hoy en día, nadie está libre.

Fuente: Post redactado a través de los datos obtenidos en El País, del artículo La Crucifixión de Clint Eastwood, por Gregorio Belinchón, donde podéis encontrar más datos sobre el libro.






7 Comentarios


  1. Y al fin y al cabo, qué nos importa su vida privada? Yo me quedo con sus papeles y sus películas. De puertas para dentro, que sea como él quiera.


  2. De verdad os resulta tan irrelevante la vida privada de un cineasta? :S

    Pongamos que el tío es un confeso neonazi o no sé, el desgraciao este de Sevilla que violó y mató a una niña retrasada, y que al ir a la cárcel no paraba de recibir cartas de admiradoras y de televisiones que querían una entrevista con él. Imaginad que sale de la cárcel y se hace actor! Iriais a verle?


    • Con todos mis respetos creo que te has ido un poco a unos extremos un tanto exagerados XD.

      De lo que creo que hablamos es que un cineasta genial puede ser un mamarracho, un maleducado o un gilipollas y uno penoso simpático, generoso y agradable, pero como no tenemos que vivir con ellos su vida privada es un tanto intrascendente. De lo que se trata es de disfrutar (o no) de su obra.


    • Es que si te pones ya en el plan de que es un criminal, pues entonces puede ser relevante, porque entonces debería estar en la cárcel y no dirigiendo o actuando.


      • Cntesto a los 2:

        Claro, claro, me fui a un extremo porque así las cosas se ven mejor. Pero vamos, que podría haber puesto ejemplos más “suaves” (imaginad una película de vuestro político, del país q sea, más odiado!).

        Q sea, sobre todo, machista, a vosotros os dará igual, del mismo modo q a las fans del desgraciao de Sevilla les dará igual lo q haya hecho. Pero eso no quiere decir que no haya gente a la que no le dé igual.

        Sólo quería mostrar cómo la vida de un actor/drector/lo q sea, puede afectar a que el público quiera verle o no.


        • Pude influir en la audiencia pero no en la calidad de la obra.

          Yo personalmente no me siento decepcionado con el artículo, porque no admiro ni sigo a Clint Eastwood. Sigo las películas que hace Clint Eastwood. Censuro que sea machista, o intolerante, o manipulador, pero por eso no me gustan más o menos sus películas.



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