SHERLOCK HOLMES (Estados Unidos 2.009, 128 Minutos Aventuras)
Dirección:
Guy Ritchie.
Guión: Michael Robert Johnson, Anthony Peckham y Simon Kinberg; sobre los personajes creados por Sir Arthur Conan Doyle.
Reparto: Robert Downey Jr., Jude Law, Rachel McAdams, Mark Strong, Eddie Marsan, Kelly Reilly, Robert Maillet, Geraldine James, William Houston, Hans Matheson, James Fox, Clive Russell.
Fotografía: Philippe Rousselot.
Música: Hans Zimmer.

Valoración: 6/10

Sinopsis: El ingenioso detective Sherlock Holmes y su valiente compañero, el Dr. Watson, logran por fin capturar a Lord Blackwood, siniestro personaje responsable de una serie de asesinatos de un truculento trasfondo esotérico. A pesar de sus diabólicas artimañas, los detectives ponen al malvado a disposición de la ley, que no tarda en darle su merecido: la horca. Pero días después de la ejecución hay quien dice haber visto a Lord Blackwood caminando entre los vivos para terminar de realizar sus oscuros planes. ¿Lograrán los investigadores parar por fin los pies al villano?

Crítica: A pesar de las legítimas dudas, Guy Ritchie ha logrado prescindir de su particular estilo abordando la aventura con la naturalidad propia de un experto. A las riendas de este peculiar y moderno Sherlock Holmes el cineasta compone una obra rompedora con la tradición del personaje pero divertida, desenfadada y digna. ¿Cómo es posible que este Holmes, con leves retazos del personaje de Sir Arthur Conan Doyle, pero heredero directo de la irreverencia del Dr. House, el sarcasmo de Tony Stark, los procedimientos químicos de Gil Grissom o la extravagancia de Jack Sparrow, funcione? Lo hace porque tiene sujetándolo un actor de extremo talento como es Robert Downey Jr, dedicado por completo a su detective que, por cierto, está bien acompañado por el elegante, osado, valiente y atractivo Watson de Jude Law, la pícara y moralmente ambigua Irene Adler de Rachel McAdams y el aterrador villano -uno más- del genial Mark Strong. Si a la mezcla le añadimos un escenario explotado con gran inteligencia -esa claustrofóbica y tenebrosa Londres victoriana-, un ritmo vibrante, diálogos y situaciones hilarantes y un gran sentido del espectáculo; y al tiempo prescindimos de la versión más autodestructiva del personaje -por aquello del qué dirán y el “para todos los públicos”- y demás “peros” de quienes lo comparan con el original, el éxito está asegurado. Ya tenemos a un Holmes listillo, sobrado, peleón, ingenioso, molesto, inteligente, bromántico, vulnerable y divertido dispuesto a detener a un malvado esotérico, fanático y megalómano que pone en peligro, ni más ni menos, que un precario status quo. Así Holmes ya no es un investigador, sino un héroe polifacético que lo mismo teoriza, que parte caras, y por ende sus rivales dejan de ser criminales de bajo estrato para convertirse en terroristas globalizados que amenazan con el caos y la anarquía. Poniéndonos deductivos e ingeniosos, analicemos la situación: si el filme tiene un reparto de estrellas, un director que ha obtenido de elenco y libreto lo que se le pedía, unos resultados en taquilla satisfactorios y la presentación del villano más importante de las novelas… ¿cuál es el siguiente paso? La respuesta es, sin duda, elemental.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.