Buried también va a Sundance con  su director, el español Rodrigo Cortés, muy bien acompañado de Ryan Reynolds, estrella de ultramar. La película tiene como gran aliciente el basarse en un guión ambientado en sólamente un personaje y un escenario. Y este no ofrece precisamente un abanico de posibilidades. Reynolds es en Buried un ingeniero que durante un trabajo en Irak aparece enterrado vivo en un ataúd. Con cada segundo que pasa el oxígeno se acaba y su esperanza de sobrevivir es cada vez más pequeña, por lo que tendrá que utilizar sus limitados recursos -una linterna, un teléfono móvil- para escapar por sus propios medios de su angosta prisión. Su cartel y su primer trailer parecen poner de manifiesto lo claustrofóbico, aterrador y minimalista de esta historia.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.