BLANCO HUMANO (HUMAN TARGET, FOX, Serie, Primera Temporada, 2 Capítulos Emitidos con Mark Valley, Chi McBride, Jackie Earle Haley. Creada por McG, Brad Kern y Jonathan E. Steinberg.)

Christopher Chance es un guardaespaldas con un método muy especial. Chance, gracias a sus particulares habilidades, se infiltra en el entorno de su cliente asumiendo una personalidad de alguien cercano a él, y lo expone a la espera de que el criminal aparezca para acabar con su víctima y así capturarlo. Lo que pocos saben es que para Chance los beneficios monetarios de su trabajo son algo secundario. Lo que realmente le atrae es el riesgo continuo al que le expone su profesión.

Cómic superlativo, Human Target (Blanco Humano en España) se transforma en producto prescindible en su versión televisiva. Peter Milligan retrató a Christopher Chance como un héroe de acción carismático, ágil, ingenioso, inteligente, glamuroso y atractivo. Pero para Milligan todo ese artificio era el gancho con el que capturarnos y llevarnos a conocer a un individuo confuso y desesperado por un trabajo que le obliga a convertirse en otras personas llegando a olvidar quién es él mismo. Como suele ser habitual, la gente de FOX se ha preocupado de mostrar sólo una vertiente del antihéroe y una vez más ha elegido mal.

En Human Target, la serie, vemos a un Chance prototípico del héroe de acción americano, que cumple a la perfección con todos los requisitos superficiales del personaje del tebeo, pero que se aparta de sus crisis de identidad. Estas eran precisamente las que convertían a Christopher Chance en un personaje -véase la paradoja- con identidad propia. En un héroe único, diferente y, lo que es más importante, atractivo e interesante. Ahora Chance es un listillo prácticamente imbatible, adaptándose así ese tono de blockbuster veraniego que prima sobre la serie. Human Target es espectacular pero carece de profundidad.

Como era de esperar la gente de Fox no ha reparado en gastos, y el show está plagado de explosiones, peleas, tiroteos y efectos especiales. El reparto tampoco desentona con el aparente nivel de producción de la serie, con un muy adecuado Mark Valley dando vida al personaje, un anecdótico Chi McBride como apoyo logístico del héroe, la sexy Tricia Helfer como la primera víctima potencial de la serie y el cameo final del decaído Danny Glover. Caso aparte es el de Jackie Earle Haley, un actor totalmente fuera de lugar. Este hombre es un peligro para sus compañeros, ya que tiene en sus manos al personaje más interesante del show al que con muy poco saca buen partido. Si perdura en la serie, situada en un nivel muy por debajo de sus posibilidades, amenaza con acapararla y relegar al resto del elenco, protagonista incluido, a un discreto segundo plano.

A la espera de una necesaria trama general -que ya la tienen en el cómic, aunque por el momento prefieran ignorarla- los capítulos parece que seguirán un mismo patrón. Se presenta a la víctima que contrata a Chance que con su sabiduría, amor por el riesgo y desprecio por la vida propia y ajena, termina dejándola anonadada, sobrecargada de tanto carisma, y capturando por supuesto al malvado de turno. Con este desarrollo abonado al tópico, se construye un blando entretenimiento que exige bien poco al espectador. Se cae Human Target al peligroso grupo de series de ocasión, que lo mismo desaparecen sin explicación previa que, en el caso de funcionar, lo hacen porque pueden digerirse sin una fidelidad expresa o un seguimiento riguroso. Este piloto, aunque entretenido y amenizado por el genial compositor Bear McCreary, es tópico, previsible y carece de audacia, ignorando de forma deliberada el magistral fondo del tebeo, lo que nos obliga a pensar qué habría sido esta serie en manos de cadenas como HBO, Showtime o AMC, verdaderas amantes del auténtico riesgo.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.