WHITEOUT (Estados Unidos 2.009, 101 Minutos, Thriller)
Dirección:
Dominic Sena.
Guión: Jon Hoeber, Erich Hoeber, Chad Hayes y Carey W. Hayes; sobre el cómic de Greg Rucka y Steve Lieber.
Reparto: Kate Beckinsale, Gabriel Macht, Alex O’Loughlin, Tom Skerrit, Columbus Short, Shawn Doyle, Patrick Sabongui, Nicolas Wright, Bashar Rahal, Sean Tucker, Alexander Bisping, Julian Cain.
Fotografía: Christopher Soos.
Música: John Frizzell.

Valoración: 5/10

Sinopsis: La Antártida. En el lugar más aislado e inhóspito del planeta la agente Carrie Stetko, única representante de la ley en el continente, se ocupa de la seguridad. Durante los últimos años su labor ha estado marcada por el tedio, pero cuando está a punto de volver por fin a su hogar un piloto descubre un cadáver en medio de la nieve y todo indica que se trata de un asesinato. Con todo el personal a punto de evacuar la base ante la llegada de una gigantesca tormenta, el culpable está a apenas unas horas de escapar. El tiempo corre en contra de la agente Stetko.

Crítica: Whiteout, ahora convertida en destierro antártico, iba a ser la redención de una Kate Beckinsale en horas bajas. La británica, al borde del abismo, corría el peligro de dejar de ser estrella para convertirse en celebrity, de abandonar su estatus de actriz para ser una famosa más, una chica de portada de revista y fondo de escritorio. Siempre supersexy (como se ocupa en recordarnos su candente presentación en la cinta) Beckinsale tenía en Carrie Stetko la enésima oportunidad de demostrar que su (presumible) talento seguía tan intacto como su belleza. Stetko era un personaje suculento, con garra, mala leche y pasado oscuro, de esos que calientan el alma a toda actriz con aspiraciones catárticas. La transmutación de Beckinsale en una versión mejorada de sí misma se ha visto frustrada, en cambio, por la brutal indiferencia hacia su trabajo mostrada por público, crítica y empresas de distribución. En la hecatombe han colaborado de forma determinante una visión edulcorada, sosa, vacía del personaje protagonista, un Dominic Sena (también exiliado en las frías nieves) que desaprovecha por completo las posibilidades del material original y de su atípica localización, y la eliminación injustificable de un personaje fundamental como es la carismática agente británica Lilly Sharpe, compañera íntima de la protagonista, en pro, supongo, de la más mojigata corrección política. Whiteout no es una buena película, pero tampoco es ofensiva ni ridícula y logra amenizar sus noventa minutos si no se tienen grandes exigencias. Puede que deshonre al original narrándolo como si se tratara de un capítulo de relleno en un serial televisivo y despojándolo de todos los factores que le hacían interesante, pero tampoco es un insulto a la inteligencia como muchas cintas que, oh sorpresa, sí se estrenan en salas. El gran crimen de Whiteout es que, y esta es la clave, se ha convertido sin quererlo en un producto invendible que nunca logra evitar que su público lo acoja con desoladora frialdad.

Estreno en España: 3 de Marzo (Directamente a la venta y alquiler en DVD y BluRay).

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.