V (LOS VISITANTES, ABC, Primera Temporada de 12 Capítulos con Elizabeth Mitchell, Morena Baccarin, Morris Chestnut, Joel Gretsch, Laura Vandervoort, Scott Wolf, Logan Huffman, Lourdes Benedicto, Christopher Shyer, Mark Hildreth, Charles Mesure. Creada por Kenneth Johnson.)

La llegada de 29 naves alienígenas a las ciudades más importantes de la Tierra causa una gran conmoción entre la humanidad. Convencidos del mensaje de paz de los recién llegados Visitantes, la mayoría de la gente acepta a los extraterrestres casi como salvadores del planeta, gracias a sus impresionantes avances tecnológicos que según su líder, Anna, serán su regalo a la humanidad. Sin embargo algunos recelan de las intenciones de los V, como es el caso de la agente del FBI Erica Evans, que pronto descubrirá las tenebrosas intenciones de los Visitantes. Decidida a luchar contra la amenaza que suponen, Evans contactará con la Quinta Columna, un grupo resistente formado por humanos y por Visitantes recelosos del reinado de Anna.

Es duro cargar con el peso de una obra de culto a las espaldas. Ya hablábamos en aquel primer contacto con su episodio piloto, que esta V del 2.009 intentaba romper desde el inicio con su predecesora. A pesar de compartir trama, era obvio que en estos tiempos y en una cadena tan amante del decompressive storytelling como la ABC, V no iba a resolverse en seis capítulos. La pregunta estaba entonces en si lo que nos contaría durante sus largas temporadas sería o no interesante. Si lograría engancharnos pese a saber, al menos a grosso modo, lo que iba a ocurrir de antemano. Para evitar el aburrimiento generalizado o la súbita pérdida de interés por parte de su público, V se sacaba de la chistera varios conceptos interesantes en los que, en teoría, debería ir apoyando su historia, desgranando poco a poco el plan de fondo de los malvados lagartos y sorprendiéndonos cuando tocara.

Lo cierto es que V no aburre. Es una serie entretenida, que se desarrolla a buen ritmo y que logra dar una grata sensación de movimiento pese a que, en la mayoría de los casos, siga estancanda exactamente en el mismo punto en el que comenzó. En V siempre hay la misión de turno, el objetivo vital del momento, la meta imposible de cada capítulo que sus personajes deben alcanzar entre gran tensión, máximo peligro y a contrarreloj. Pero con cierta perspectiva la realidad es que todas estas historias son del todo prescindibles, que no aportan nada al conjunto en general y que no son nada salvo un divertido circunloquio, una excusa para no ir al grano y estirar, como tanto suele gustar a la cadena, el negocio ad infinitum. V tampoco es ese thriller hiperrealista de manipulaciones impredecibles y planes políticos enrevesados que pretendía ser, ni sus personajes están tan bien desarrollados, ni su interesantísima premisa está aprovechada al máximo, ni sus actores rayan la genialidad, ni su producción es exquisita. V no es la gran serie que se esperaba probablemente porque no necesita serlo y porque a buen seguro, perdería mucho de su atractivo si lo intentara.

Parece que V ha aceptado su sitio en la segunda fila conformándose con entretener a sus seguidores cada semana y con ir desgranando, muy poco a poco, su interesante trama de fondo. Por eso tal vez se toleran sus giros predecibles, su descuidada producción, sus chocantes diseños, su croma cantoso o sus diálogos lapidarios. Se permiten los jugueteos con el exceso de un reparto atractivo pero lejos de la genialidad, en el que sólo destaca una Morena Baccarin perturbadora. Se admite, por tanto, que este remake esté más cerca de la cuestionable tercera temporada de la de los 80, víctima de su propio éxito, que de las primeras miniseries de la misma. Se acepta que con un poquito más esta serie podría ser realmente buena, simplemente jugando de forma más sabia con los conceptos que pone sobre la mesa (remordimientos, resistencia, manipulación, terrorismo, corporativimismo, fe, miedo) y no siendo, puede que de forma deliberada, tan vulgar y obvia. Se comprende, tal vez de forma desoladora, que esta V nos conquista con lo pequeño, con su cercanía a una serie B muy alejada de las obras elaboradas y exquisitas con las que a menudo tiene que competir, ofreciendo así algo diferente aunque sea peor. Aunque sea simplemente revival tramposo que juega a dañarnos donde somos más vulnerables, aprovechándose cual vulgar reptil de la bendita nostalgia.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.