KTARSIS
Revista Online del Entretenimiento Audiovisual


Televisión

23 mayo, 2017

Crítica TV: EL SÉQUITO (ENTOURAGE), Sexta Temporada

ENTOURAGE (EL SÉQUITO, HBO, Sexta Temporada de 12 Capítulos con Adrian Grenier, Kevin Connolly, Kevin Dillon, Jerry Ferrara, Jeremy Piven, Perrey Reeves, Rex Lee, Emmanuelle Chriqui, Jamie Lynn-Sigler, Alexis Dziena, Gary Cole, Kate Mara, William Fichtner. Creada por Doug Ellin.)

Vincent Chase se convirtió de la noche a la mañana en uno de los actores más famosos del planeta. Al contrario que muchos otros en su situación, Vincent decidió que su nuevo estatus no se le subiría a la cabeza y para mantenerle con los pies en el suelo se llevó a Hollywood a sus amigos de la infancia. Mientras Vincent intenta labrarse una carrera en la meca del cine, su peculiar séquito hace lo posible por aprovechar al máximo la oportunidad de codearse con las estrellas y no fastidiarle la vida a su famoso amigo en el proceso. Ahora, cuando por fin Vincent parece haberse consolidado como un actor notable y los mejores directores se le rifan, las vidas de sus amigos empiezan a complicarse y el intérprete se ve por primera vez en su vida cerca de quedarse solo.

De la vida de los ricos y famosos sabemos demasiado, saturados de información gracias al gigantesco ventilador instalado en su intimidad que se dedica a esparcer su basura hasta por el más diminuto lugar del mundo mediático. Nos gusta pensar que forman parte de nuestro día a día e imaginamos el suyo como un paseo continuo por el glamour, la riqueza y la élite. Comprendemos, tal vez, que sus vidas son intensas y emocionantes, pero también frívolas y superficiales, muy alejadas de los problemas terrenales que afectan a cualquier hijo de vecina. El Séquito no huye de esa concepción de la fama como estado transitorio dentro de la trivialidad, sino que lo explota a su favor dándole, muy a su manera, cierta dignidad.

La vida de Vincent Chase y su Séquito, miembros de honor dentro de la ficción televisiva actual, está rodeada de coches rápidos, mansiones de lujo, rostros famosos, mujeres fáciles, fiestas multitudinarias y sexo lúdico. Entourage juega a exponer la frivolidad, a manipularla llevándola hasta el exceso, ridiculizándola haciéndola divertida y enarbolándola como su mayor bandera. Seis temporadas a su espaldas -y la séptima en camino- certifican que la fórmula funciona. Que sus diálogos ágiles e ingeniosos, sus situaciones límite, sus personajes excesivos y sus cameos famosos seducen tanto como los Ferraris último modelo, los palacetes con playa privada y las tetas perfectamente retocadas de la starlet de turno. El Séquito nos lleva a Hollywood y tirando de sentido del humor, camaradería y buen rollo nos pasea por sus lugares más privilegiados, presentándonos a la jet del lugar y colándonos en los eventos más elitistas. El Séquito es, salvando las distancias, El Ala Oeste made in L.A. ya que expone que las situaciones más extravagantes y las rencillas más estúpidas son las que gobiernan el tan a menudo surrealista negocio del espectáculo.

Para un cinéfilo contemplar las artimañas del imparable Ari Gold -personaje divino y supremo interpretado por un Jaremy Piven extraordinario- es una experiencia impagable pero que deja huella. Es imposible después de haber contemplado al agente más salvaje del negocio hacer su magia, no imaginarle echando abajo las puertas de los grandes estudios para conseguirle el papel a la estrella de turno. En esta temporada, sin embargo, tenemos menos de esta faceta de la serie, la del brutal mundo de los negocios cinematográficos, y más de la otra, la de la envidiable vida de los chicos de Vincent Chase. Esta sexta campaña deja de nuevo a su estrella como secundario de lujo y se centra esencialmente en los problemas -problemones- románticos de Eric y Tortuga, secundados por las siempre imprevisibles y extrañas aventuras del buenazo de Johnny Drama, otro de esos personajes inolvidables -por increíblemente pasado de rosca- que nos regala este show. Una vez más se pasean por la pantalla, como si nada, rostros de primera línea como Frank Darabont, David Schwimmer, Aaron Sorkin, Mark Wahlberg (productor ejecutivo e ideólogo de la serie), Bono o el mismísimo Matt Damon.  Otros, como Kate Mara, Emmanuelle Chriqui, William Fichtner o Jamie-Lynn Sigler, se incrustan sin miedo en la ficción dotando de aún más glamour a la serie. Y es que a estas alturas, si no sales autoparodiándote en El Séquito, es que no eres nadie dentro de la industria.

Puede acusarse a El Séquito de superficial y absurda, de deliberadamente banal en su fondo y de ser incapaz de sorportar cualquier análisis sesudo. Sin embargo El Séquito es un referente dentro de la comedia televisiva moderna gracias a su factura impecable y a sus cuidados guiones. Una serie que con seis años a sus espaldas -una eternidad en televisión- se ha ganado a pulso su propia fama.






3 Comentarios


  1. superserie, voy acabando la 3ª temporada y me alegra cada día que la veo, me encantan los personajes… sobre todo Ari y Drama, bestiales

    saludos!



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