LOST (PERDIDOS, ABC, Serie, Sexta Temporada de 17 Capítulos con Matthew Fox, Terry O’Quinn, Evangeline Lilly, Josh Holloway, Michael Emerson, Naveen Andrews, Yun Jin Kim, Daniel Dae Kim, Jorge García, Henry Ian Cusick, Emilie de Ravin. Creada por Damon Lindelof, J.J. Abrams, Jeffrey Lieber.)

Los supervivientes del vuelo 815 de Oceanic tienen que hacer frente por fin a su destino cuando descubren que de ellos depende la salvación de la Isla.

Puede que sea algo oportunista pero tengo que aprovechar esta ocasión única. Se me ha ocurrido una idea para una serie de televisión. Es perfecta, veréis. Mi serie va sobre el largo conflicto que mantiene Mr. White, el alcalde de una importante ciudad, con Mr. Black, el jefe criminal de la misma urbe. El caso es que yo, como soy un guionista joven y ambicioso, no me voy a conformar con hablar de su enfrentamiento. No, de hecho ni siquiera esos dos personajes van a ser los protagonistas de mi serie. Los protagonistas van a ser unas hormigas.

Sí, unas hormigas. Unas que viven en un terrario de una trastienda de un negocio de animales situado en un barrio de un distrito de la gran ciudad que se disputan Mr. White y Mr. Black. Por supuesto, nadie debe saber nada de todo esto, es un proyecto ultrasecreto, así que por favor que quede entre nosotros. Durante la primera temporada veremos cómo las hormigas despiertan súbitamente en El Terrario, un lugar lleno de misterios que ellas, como el propio público, desconoce por completo. Ese terrario no es un terrario normal. Es El Terrario, plagado de cosas raras con significados ocultos. Un puzzle enorme cuyos misterios no serán desvelados fácilmente, así que para rellenar el tiempo y crear un vínculo entre personajes y espectadores, narraré en cada capítulo un extracto de la vida pasada de cada hormiga que supuestamente estaría relacionado con lo que ocurre en El Terrario. Si por ejemplo una hormiga tiene que tomar una decisión en El Terrario, veremos que en el pasado, en su vida fuera de él, tuvo que tomar una similar. Durante toda esa primera temporada iremos conociendo a las hormigas, veremos cómo sobreviven en su nuevo entorno y tendremos el primer contacto con grandes misterios. Hay sacudidas, cambios súbitos de temperatura, un bicho enorme y maligno (hay quien dice que es un extraterrestre, pero probablemente sólo sea un escarabajo), extrañas estructuras hechas con piezas del Lego, fantasmas, visiones premonitorias, un mensaje cifrado, una hormiga nativa loca, muertes imprevistas… de todo. De hecho, al final de la primera temporada una de las hormigas descubre… ¡que hay una galería oculta debajo de la suya!.

La segunda temporada comenzará con una gran algarabía entre las hormigas y entre mis espectadores. ¡Por fin sabremos qué demonios pasa! ¡Sabremos de qué va esta serie! Seguro que ahí abajo habrá alguna hormiga que sabrá lo que ocurre y nos lo explicará en un santiamén. ¡Y así es! Hay una hormiga atrapada en esa Galería inferior -La Galería- cuya misión ha sido apilar cáscaras de pipa durante años. Pero ¡sorpresa! esta hormiga tampoco sabe nada. Es lógico, ella simplemente ha vivido en esa galería y se ha ocupado religiosamente de apilar pipas sin saber muy bien por y para qué. No sabe lo que pasa en el resto de El Terrario. Habrá que esperar. Mientras, vosotros googlearéis toda información posible sobre las pipas, haréis juegos en flash sobre su apilamiento, crearéis wallpapers de La Galería, os tatuaréis las frases de la carismática Hormiga de La Galería y obligaréis a vuestros amigos a seguir la serie a la vez que pensáis hasta la obsesión… ¿Quién tendrá la respuesta? Fácil. Durante esta segunda temporada iremos viendo que existen las Otras Hormigas, bichillos que llevan mucho mucho mucho tiempo viviendo en El Terrario. Las Otras Hormigas son malvadas y peligrosas, usan disfraces, aparecen por sorpresa de entre los matojos, secuestran a hormigas buenas y tienen una misión. Esta segunda temporada terminará, atentos, con el contacto que realizan nuestras hormigas con las Otras Hormigas.

De nuevo algarabía general, júbilo desmedido, pasión desmadrada. ¡Ahora sí que tendremos las respuestas! Estas Otras Hormigas seguro que sabrán lo que ocurre en El Terrario, conocerán sus misterios y nos los darán a conocer. Para eso llevan años ahí. Pero ¡oh frustración!, nadie sabe nada. Es lógico. Ellas saben lo que ocurre en sus galerías de El Terrario, incluso en otras, pero no saben qué pintan allí. Ni tan siquiera explican su misión, ni su cometido porque da la impresión que ni ellos mismos lo tienen muy claro. Es más, puede que algunas de ellas crean saber lo que ocurre y jueguen a hacerse los interesantes, pero en realidad están tan perdidas como nuestras hormigas protagonistas. Solo nos dicen que siguen a Mr. White. Mr. White. Mr White. Me aseguro de repetirlo de vez en cuando a lo largo de esta tercera temporada, en la que esencialmente ambos grupos chocarán y se las harán pasar canutas unos a otros. Habrá aventura, peleas, retorcidos experimentos, ciencia límite y muertes. Tengo pensado meter entre medio aún más datos, que pueden ser o no parte de la respuesta, pero que a buen seguro os harán comeros el coco. Además estas Otras Hormigas también tendrán sus propias historias anteriores y si, por algún casual estas se me terminaran, siempre puedo hacer algún episodio en el que las hormigas vayan a buscar cerveza o preparen un picnic con la hormiga que más les atraiga. Mientras se crearán foros de Las Otras Hormigas, se pondrá de moda su tema musical para el iPhone y alguien blogueará un fanfic sobre cómo llegaron a El Terrario con veinte mil visitas diarias.

Llega la cuarta temporada y ¡joder! ¡llegan hormigas del exterior de El Terrario! ¡Auténticas Hormigas de la trastienda (La Trastienda)! ¡Y son hormigas soldado, muy chulas y armadas hasta los dientes! ¡Y vienen a por las Otras Hormigas!¡Ahora sí que es imposible que no se resuelvan todos los misterios! ¡Ellas sabrán todas las respuestas! Pero no. Lo siento. Pretendo firmar un contrato de seis años y tengo que mantener cierta tensión. Lo comprendéis, ¿verdad? Así que sigo con mi táctica. Más personajes, más flashbacks, más datos que pueden o no tener relación con el misterio de fondo y en ocasiones, el relleno que se me antoje. A estas alturas os tengo bien agarrados y creedme, todo lo que pase en El Terrario os parecerá asombroso. Puedo hacer lo que quiera y seguiréis viendo la serie. Palabra. Puedo improvisar, rellenar, generar preguntas sin respuesta, crear caminos que no llevan a ninguna parte y ser todo lo confuso que deseé. Puedo cambiar las reglas sobre la marcha, crear nuevas y destruir las viejas. Puedo repetir Mr. White, Mr. White, Mr. White. Puedo cambiar el tono de mi serie, su misma esencia y nada ocurrirá. Seguiréis viéndola porque sois curiosos y queréis saber. Se venderán camisetas de La Trastienda hechas por sus propios seguidores, la gente se pondrá a las Hormigas de la Trastienda de avatar en el messenger y se crearán grupos en Facebook sobre ellas con miles de seguidores.

Quinta temporada y… seguro que queréis aún más, ¿verdad mis siniestros masoquillas? Pues ahí va. Taza y media. ¡El Terrario se mueve! Mmmmmm ¡en el tiempo! Las hormigas viajan pero sin salir de El Terrario. Unas mueren, otras viven, nuevas cobran protagonismo. Más personajes, más historias sobre esos personajes, más datos, más misterios, más puzzles, más Mr. White, Mr. White, Mr. White, más preguntas. Soluciones. Por ahora no. Simplemente repasamos la mitología de El Terrario, haciendo un tour por los eventos más “”””””importantes”””””” que habré ido citando en campañas anteriores. Pero lo cierto es que no hay ninguna respuesta ya que los tipos que conducen el camión que transporta El Terrario hacia la otra punta de la ciudad tampoco saben nada. Ellos son sólo unos mandados, como todos los personajes que, y ahora lo entendemos, han aparecido hasta ahora. Temporada final. Ya no hay escapatoria. Llega la conclusión. La resolución a todas las preguntas. La hora de la verdad… Un gran despacho. Dos hombres hablan de cuestiones trascendentales en un tono muy serio y misterioso. Por primera vez vemos a Mr. White (¡sí, por fin!) y Mr. Black (puede que los actores sean un poco decepcionantes). Se abre el plano y ¡chanchan!. El Terrario. Los dos hombres se miran. -¿Te apetece jugar con las hormigas? El de negro asiente. Comienza la temporada final… Y aquí llega el problema.

El problema es que creo que se me va a ver el plumero y para evitarlo, en una descerebrada huída hacia delante, sigo creando más misterios, haciendo más preguntas, liando aún más si cabe el asunto y dando sólo solución a cosas que no importan. O a cosas que tal vez importaran hace tiempo pero que ahora, después de capas y capas de tramas enrevesadas, giros imposibles, reglas del juego alteradas y personajes irreconocibles, ya no despiertan el mismo interés. En este momento habréis descubierto que he jugado con vosotros. Que todas esas respuestas brillantes que teníais en la cabeza no encajaban en mi serie. Que todas esas horas investigando hasta el más mínimo detalle que pudiera llevar a solucionar los misterios de El Terrario, han sido malgastadas. Que todo lo que esperabais, todo lo que habéis imaginado, era muy superior a lo que he enseñado en mi show. Que las piezas eran más interesantes que el puzzle completo y que los peones en este juego no han sido sus personajes, sino su público. Que en el fondo, no era para tanto. Que mi serie puede que sea una obra plena en talento a la hora de generar expectativas con recursos imaginativos y, por momentos, brillantes. Un producto que ha sabido crear una mitología propia conocida a nivel planetario. Un experimento de manipulación masiva que ha logrado lo que ninguna antes. Obligar a su público, gracias a una habilidad sobrenatural y exquisita para crear confusión, a fomentar un interés inigualable por una serie de televisión que, a pesar de sus muchos alicientes, tal vez no mereciera.

Perdidos, que por cierto ahora que lo pienso guarda ciertas similitudes con mis pobres hormigas, ha sido un evento televisivo nunca antes visto. Una obra única y un referente inevitable dentro del gran negocio de la pequeña pantalla. Puede, incluso, que como bien publicitan las cadenas que la han emitido, haya sido una experiencia global que nos ha dejado momentos inolvidables, personajes míticos y un gran entretenimiento. Este capítulo final, este publicitado y esperadísimo The End, no es sino la confirmación de que esta serie puede haber sido una gran broma, una sucesión de eventos más interesantes de forma individual que lo que forman como conjunto, pero que lo realmente importante es lo que hemos vivido con ella. Este final, tan enrevesado y posiblemente carente de lógica como el resto de misterios del show, ha sido también un memorable homenaje a todos esos grandes momentos de la serie y, ante todo, a los que la han seguido con veneración y paciencia. Porque no os engañéis. Después de millones de teorías, de historias alternativas, de seguimiento incondicional, de quebraderos de cabeza, de uñas mordidas, de sudores fríos, de madrugones en días laborables… lo mejor de esta serie, no lo han hecho sus creadores, sino vosotros.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.