HOUSE M.D.(HOUSE, FOX, Serie, Sexta Temporada de 21 Capítulos con Hugh Laurie, Robert Sean Leonard, Lisa Edelstein, Omar Epps, Jesse Spencer, Jennifer Morrison, Olivia Wilde, Peter Jacobson, Andre Braugher, Cynthia Watros, Jennifer Crystal, Michael Weston, Lin Manuel Miranda. Creada por David Shore.)

Tras tratarse de sus problemas, Gregory House se percata que volver a la medicina es la única salida a su aburrida y autodestructiva vida. De vuelta en el Princeton Plainsboro el Dr. House volverá a intentar desentrañar las causas de los más truculentos y extraños casos médicos, mientras intenta mantener a salvo su amistad con el Dr. Wilson y superar la indiferencia por parte de la Dra. Cuddy, quien parece estar creándose una vida propia en la que no hay lugar para House.

La confesión de mi odio (e inevitable morbosa atracción) por House (la serie) me trajo no pocos problemas hace ya un año. Abandonado por los que me rodeaban y humillado por los que hasta entonces no me conocían decidí apartarme de la sociedad para, meditando en soledad, alcanzar la compresión de los entresijos que me habían convertido en un paria. Meses de profunda limpieza espiritual después y sólo cuando me sentí curado de mi extraño mal regresé al mundo para reencontrarme cara a cara con la serie, que comenzaba una nueva campaña. Aquel doble capítulo, tal y como confesé dolido y arrepentido por mi evidente error anterior, era brillante. Mi odio se volvió entonces a convertir en pasión y seducido por aquel sublime preludio, me senté a ver la sexta temporada de House con los ojos de un enamorado. El show, en esta última campaña, se supera a sí mismo o, al menos, supera las cuestionables cotas de calidad que alcanzó en su quinta temporada, meta de su declive. La sexta temporada de House M.D. enamora pero lo hace con matices.

Que quede claro, antes de que el inocente que vaya a lanzar la primera piedra haga blanco, que House es en mi opinión una gran serie. Probablemente sea por méritos propios la tragicomedia favorita de la mayoría de espectadores. Lo es, principalmente, por su dirección, su producción, el trabajo de sus guionistas y de sus actores, todo ello excelente. Lo es por su increíble capacidad de hacernos reír y llorar en una misma escena. Lo es porque sabe ser, y esto es irrefutable, sobresaliente. Y he aquí mi problema con House ya que, y esto es lo que me cabrea de este show, sólo es realmente buena cuando se le antoja. House ofrece cada campaña unos pocos capítulos soberbios, unos cuantos sencillamente buenos y otros, muy pocos, directamente prescindibles. La calidad es siempre aceptable y el resultado digno, pero tal vez el espectador más exigente opine que a una de las pocas series que puede lograr la excelencia hay que demandársela en cada capítulo.

En este aspecto esta sexta temporada repite la misma fórmula que en las anteriores. Drama y humor van de la mano entre casos médicos inusuales, relaciones cada vez más tensas entre personajes y la constante autodestrucción -sea al nivel que sea- del Dr. House. En el aspecto negativo, insisto, este show sería mucho más efectivo con temporadas con la mitad de episodios pero a buen seguro no sería tan rentable y, sin duda alguna, no satisfaría la constante solicitud de novedades por parte de sus incondicionales. En el aspecto positivo, aparte de un como siempre aspecto impecable, de capítulos sublimes como los dedicados a Wilson y Cuddy, de un reparto un punto por encima de su ya de por si notable trabajo (¡saben cantar!); que por fin la sensación de cambio haya dejado de ser tal y se haya convertido en lo que debería haber sido hace tiempo: un cambio real. Parece que de una vez House avanza -lenta pero segura- hacia delante, que pasan cosas, que esas cosas importan, que el cambio se produce, que será permanente y que este, quien sabe si es realmente así, apunta hacia un final de nuestra intensa relación con el Doctor Gregory House, médico, paciente y querido bocazas.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.