Puede haber buenas ideas, talento a raudales y una gran disposición para el trabajo, pero sin dinero -sin medios- el cine no funciona. Guillermo del Toro y Peter Jackson pueden apoyar sin ninguna duda esta sentencia, ya que los problemas financieros de MGM, que también han echado abajo filmes como el próximo James Bond, han terminado por frenar de forma irremediable al suyo. El Hobbit está en punto muerto y ante esa incertidumbre el director mexicano no ha tenido más remedio que despedirse de la producción. Del Toro seguirá perfeccionando el guión junto a Peter Jackson pero, tal y como se venía rumoreando, no dirigirá finalmente la adaptación. Ante esta problemática Jackson, que es también productor, busca a la desesperada un recambio de calidad para el azteca, cuya elección había sido apoyada por la multitud de fans de la obra de J.R.R. Tolkien. Ante la dificultad que entraña esa tarea, la de volver a encontrar un nombre que convenza e ilusione Jackson, que tiene sus propios compromisos como director, estaría planteándose hacer un hueco en su agenda para volver a ocupar ese puesto en El Hobbit tal y como hiciera con la existosa Saga del Anillo. Por el momento el neozelandés tiene tiempo de sobra para encontrar al candidato ideal ya que aunque todo está listo para rodar la máquina no se moverá ni un ápice sin el dinero necesario para engrasarla.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.