THE MENTALIST (EL MENTALISTA, CBS, Serie, Segunda Temporada de 23 Capítulos con Simon Baker, Robin Tunney, Tim Kang, Owain Yeoman, Amanda Righetti, Gregory Itzin, Terry Kinney, Aunjanue Ellis, Leslie Hope. Creada por Bruno Heller.)

Patrick Jane es un famoso lector de la mente que colabora ocasionalmente con la policía para atrapar a John El Rojo, un peligroso asesino en serie. Cuando Jane se mofa en televisión del criminal, este reacciona asesinando a su mujer y a su hija. Desde ese momento Jane deja atrás su vida como fraudulento mentalista para poner a disposición del CBI, un grupo de investigación, toda su capacidad de percepción y manipulación. Mientras desentraña los más enrevesados casos de toda California Patrick Jane usará los recursos que le ofrece su nuevo trabajo para seguirle la pista a John El Rojo.

A Patrick Jane podríamos encajarle en esa nueva raza de investigadores listillos que no sólo te dicen la marca de tabaco que fumas, el nombre de tus tres últimas parejas y qué porcentaje de basura reciclas con un sólo vistazo, sino incluso lo que piensas. Como ocurre con otros, el poder de percepción y el ingenio de Jane se quedan pequeños ante su habilidad de manipular, de concentrar la atención, de salir airoso ante la presión social, de romper las reglas de protocolo y de liarte la cabeza quedando siempre como el más listo de la sala. Jane representa el sueño oscuro de ganarse el reconocimiento del prójimo con un impresionante ejercicio de adivinación e inteligencia. El concepto es atractivo teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad en la que lo único que importa de una persona es lo que los demás piensan de ella y en la que sin relaciones sociales exitosas nadie vale nada. Gracias a esto el éxito de El Mentalista es lógico y elemental, ya que a ese acierto en su idea de base se le podría añadir el carisma de un siempre sonriente Patrick Jane, el trabajo de un elenco solvente (ya era hora de que tanto Baker como Tunney encontraran su lugar) el glamour de sus escenarios y un modus operandi sencillo, entretenido, atractivo y que no engaña a nadie.

El Mentalista es muy simple. Alguien mata a alguien. Jane aparece, contempla, teoriza, sospecha y ataca. Y lo hace urdiendo un plan teóricamente imprevisible en el que el malo se descubre a sí mismo para terminar cantándolo todo en la sala de interrogatorios del CBI, versión paródica y de andar por casa del omnipresente bureau. La fórmula, salvo cuando aparece Bruno Heller en los guiones para proponer cierta originalidad, es repetitiva pero en absoluto agotadora. Divierte, que es su meta, y lo hace sin lanzar a su público a la desagradable experiencia de tener que sentirse incómodo ante unas tramas demasiado elaboradas. Pero no nos engañemos. El Mentalista tiene una de esas y además muy llamativa. John El Rojo, ese misterioso, sanguinario y aterrador rival que le quita el sueño a Patrick Jane pulula siempre de fondo e incluso tiene su breve protagonismo en cada temporada. Pero, ¿por qué no confiar más en esa historia? ¿Por qué no explotarla como merece? Muy sencillo. Porque ese tono lúgubre y siniestro no encaja en El Mentalista. Esta es una serie de crímenes lúdicos cometidos por gente guapa en casas de lujo en la que Jane y sus compadres investigan como si se tratara de uno de esos juegos de mesa de misterio o como quien pasa febril las páginas de una novela de Agatha Christie. En El Mentalista el asesinato de turno es sólo una excusa para que empiece el juego de Jane y que este, con su chaleco, su sonrisa profidén y sus rizos de travieso querubín pase un buen rato.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.