Lo que no lograron gigantes imaginarios parece que lo va a conseguir la omnipresente crisis, que lejos de ser producto de la fantasía, golpea con saña por cada rincón. Terry Gilliam se ha vuelto a quedar sin The Man Who Killed Don Quixote, su proyecto maldito, aunque esta vez no por culpa de las fuerzas de la naturaleza y una mala suerte implacable, sino por problemas financieros. Los trabajos deberían haber comenzado estos días y sin embargo todo está parado, tal y como reconocía un abatido Gilliam, que sin embargo califica el problema como un simple cambio de fechas. Cuando se reúnan los fondos necesarios Robert Duvall se vestirá con la armadura del hidalgo y cabalgará, si el destino lo permite, a desfacer todo tipo de entuertos.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.