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Críticas

26 septiembre, 2017

Crítica: LA RED SOCIAL (THE SOCIAL NETWORK), de David Fincher

LA RED SOCIAL 9/10 (THE SOCIAL NETWORK, Estados Unidos 2.010, 122 Minutos, Drama. Con Jesse Eisenberg, Andrew Garfield, Justin Timberlake, Armie Hammer, Max Minghella, Rooney Mara, Rashida Jones. Escrita por Aaron Sorkin. Dirigida por David Fincher.)

Sinopsis: Mark Zuckerberg es un brillante estudiante de informática que durante su estancia en Harvard desarrolla la revolucionaria idea de crear una web donde los estudiantes de las universidades puedan compartir sus fotografías. Con la ayuda de su amigo Eduardo Saverin, Zuckerberg lleva a The Facebook a convertirse en un auténtico fenómeno. Sin embargo durante la búsqueda de financiación para el proyecto Mark conoce a Sean Parker, el extravagante creador de Napster, que le llevará poco a poco a alejarse de su mejor amigo.

Crítica: Cuando el destino decide practicar alquimia con un genio resentido, mucha ambición y una idea rompedora, el resultado es uno de los inventos de la década. Cuando un estudio de cine se propone hacer lo propio con un director visionario, un guionista de talento contrastado y un grupo de actores jóvenes con ganas de demostrar su valía, se obtiene una de las películas del año. La Red Social es, por méritos propios, una de las joyas que ha dejado este 2.010. Y lo es gracias a un impecable David Fincher, que rema cada vez más en contra de sus anteriores revoluciones estilísticas y trucos de montaje para esforzarse en bordar, casi sin quererlo, su faceta de narrador. Deliberadamente contenido, casi desaparecido, Fincher brilla contradictoriamente aún más como un director consolidado, consciente de que su habilidad como cronista no necesita de efectismos. También se modera en su campo el aclamado Aaron Sorkin, que aleja su habitual retahíla de diálogos frenéticos hasta dejarla en su punto exacto, en el que se transmite agilidad pero no sobrecarga de datos. La mesura desaparece en lo tocante al reparto, que hace un derroche de talento propio de su juventud -Eisenberg y Garfield están impecables- tal vez conscientes de que esta puede ser la película -en algunos casos ya lo ha hecho- que marque sus carreras. Así La Red Social funciona a la perfección como cuento moral sobre las contraindicaciones del éxito, con su superávit de ambición y sangre fría y su preocupante déficit de honor y dignidad. Pero además la historia, que hace décadas habrían protagonizado astros del cine o viejos rockeros y que ahora está dedicada a programadores informáticos -cosas de los tiempos-, sobrepasa las limitaciones del subgénero y logra su aspiración de ser retrato de una generación. Así, La Red Social nos enseña que tener mareas de contactos en una lista no se traduce en tener decenas de amigos, que un perfil no es una persona y que, a pesar de lo inteligente de la aplicación, sigue costando establecer una conexión, real, auténtica, profunda, con el prójimo. Nos demuestra incluso, de forma absolutamente desoladora, que alguien con quinientos millones de amigos es sólo otro individuo más solo en una habitación ante una fría pantalla.






Un Comentario


  1. Zardoz

    No es tan buena, nenes.



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