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Críticas

24 septiembre, 2017

Crítica: CISNE NEGRO (BLACK SWAN), de Darren Aronofsky

CISNE NEGRO 7/10 (BLACK SWAN, Estados Unidos 2.010, 110 Minutos, Drama. Con Natalie Portman, Vincent Cassel, Mila Kunis, Barbara Hershey, Winona Ryder. Escrita por Mark Heyman, Andrés Heinz, John McLaughlin. Dirigida por Darren Aronofsky.)

Sinopsis: Tras años de duro trabajo Nina está por fin frente a la oportunidad de su vida, interpretar a la Reina Cisne en la nueva temporada de su compañía de ballet. Sin embargo las inseguridades más secretas de Nina afloran ante este nuevo desafío, tal vez provocadas por lo duro del entrenamiento y las exigencias de su jefe y su madre, o puede que suscitadas por la presencia de Lily, una nueva compañera a la que ve como su mayor rival.

Crítica: Como todo artista que se considera a sí mismo como genuino, diferente y tal vez superior, Darren Aronofsky ha insistido durante toda su carrera en rodar lo que le salía del alma como le salía de los mismísimos. Esta inusual conducta en la élite del entretenimiento cinematográfico se ha visto avalada por un sorprendente seguimiento comercial, lo que ha logrado que Aronofsky se convirtiera en un osado director que satisfacía del mismo modo a snobs bohemios y a pragmáticos ejecutivos, y no en uno más de esos muchos kamikazes de la industria con el mismo valor pero con dispar suerte ante el respetable. Con Cisne Negro el cineasta ha ido un paso más allá y tal y como se teoriza desde el propio guión de la obra, ha decidido apostar por un enfoque más visceral, (auténtico si se prefiere), en su eterna búsqueda de la perfección. Este arrojo tiene dos lecturas contrapuestas, ya que se debe aclamar a Aronofsky por su apasionado intento, pero al mismo tiempo se le puede tachar de pretenciosidad supina. Ante sí tiene un guión sencillo, un tanto tópico, que trata de manera superficial diversas temáticas como las mínimas diferencias que separan la disciplina de la represión y la realización personal de la obsesión más narcisista. La hábil táctica de Aronofsky para ocultar los vacíos del libreto ha sido pues dotar a su obra de una narración demoledora pero cargada de efectismos y artificios que pasan siempre con creces la frontera del exceso y llegan por momentos al absurdo, impregnando de este modo cada fotograma de la película con su presencia. Donde sí actúa con precisión es en el manejo de un elenco extraordinario, en el que destaca una Natalie Portman muy acertada pero, como el resto del conjunto, en un permanente registro pasado de rosca, ocultando en las sombras que generan los muchos focos que atrae a otros intérpretes notables como un soberbio Vincent Cassel o una magnética Mila Kunis, contrapunto natural y cercano no sólo del personaje de la estrella, sino también de su trabajo. En Cisne Negro la ficción supera de forma sobrenatural las barreras que la limitan y se convierte en realidad a través de su director, un divo apasionado por alcanzar su propia cima y cuyo único alimento es la admiración del resto del mundo. Es así como el artista sencillo y sincero se transforma en una mala bestia capaz de destruirlo todo por un efímero momento de reconocimiento masivo.

Estreno en España: 18 de Febrero.






5 Comentarios


  1. Los egos y los problemas de los artistas nunca han sido una temática que me pudiera atrapar. Tal vez erróneamente presupongo que es una película con gancho para el público femenino y ningún interés para mí. Paso.


  2. Para el publico femenino. Pues sigue presuponiendo, es lo que mejor se nos da en esta época.

    Brutal narración de un mundo que tiene mucha enjundia entre bambalinas, y que acaba cada día con la vida de mucha gente, literal o figuradamente. Bella y dura, como la obra clásica que nos cuenta versionada, sencillamente.

    Y lo de “los egos”… es algo mucho más duro y complejo que señoritas peleándose por un papel. Se pasan media vida para llegar a un sitio tan frágil del que pueden caer siendo aún jóvenes. Como los deportistas o gimnastas de élite. Pero vamos que el que quiera verlo como “el capricho de unas niñas malcriadas por ver quién es la más guapa de la función”, está en su derecho. Como lo está de asumir que quizás eso no vaya con el y siempre puede hacerse una maratón de Fast & The Furious.


  3. Yo le dí un 10… me pareció esplendida en todos los sentidos, pero respeto tu opinión ;)


  4. Si bien la necesidad de Aronofsky de diferenciarse del ambiente donde le gusta publicar sus obras es un tanto molesta, creo que terminamos cayendo en un poso si siempre le buscamos el pelo al huevo. Dejando de lado las pretensiones de este filme, la actitud de su director, o el obvio contraste de su mera naturaleza, creo que es una pieza invaluable para el que aprecia el cine a lo Aronofsky: diferente.



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