Desde el anuncio del proyecto J.J. Abrams no ocultó a nadie que su intención con Super 8 era la de rendir tributo al cine más recordado de Steven Spielberg. Como eso son palabras mayores el polifacético artista se ha esforzado, y mucho, en convencernos de que era auténtica su pasión por la obra del genio y que su comprensión de la mismo era la apropiada. Tal vez gracias a ese empeño por plasmar ese universo cargado de nostalgia podamos disfrutar de carteles como estos, que parecen haber viajado varias décadas en el tiempo para plantarse, nadie sabe cómo, en las salas de cine en pleno 2.011. La magia del cine, ya veis, traspasa todo tipo de fronteras.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.