Tras rodar gran parte de su carrera en la ciudad de Nueva York, inspirándose en la urbe y nutriéndose de su identidad, Woody Allen soltó amarras y puso sus ojos en Europa. Así en los últimos tiempos hemos tenido al genial cineasta ubicando sus historias en ciudades como Londres, Barcelona o París. Siguiendo esta misma línea su próximo trabajo, Nero Fiddled, se ambientará en la inmortal Roma, pero no será esa su última andadura por el viejo continente. Hoy conocemos que el genio piensa en Copenhague como la siguiente urbe en ser retratada por su cámara y en Dinamarca ya se frotan las manos con la decisión. El gobierno local financiará parte de la cinta con las esperanzas de potenciar el turismo y el comercio de su nación y, de paso, de colocar a algunos de sus talentos en la cinta. Todos ganan, así que no suena a mal plan.

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Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.