Hacer una película es una labor que implica a cientos de personas e innumerables recursos. Escribir una novela es una tarea ardua y a menudo solitaria que supone para su autor un enorme sacrificio. Dibujar un cómic es un trabajo titánico que requiere de enorme paciencia y talento.

Una obra de arte, de cualquier medio, no es tan sólo una muestra de talento, trabajo, técnica y mensaje, sino también una serie de circunstancias que a menudo escapan de la atención del público. Y también del crítico. El escritor, como cualquier otro profesional, se ha visto afectado durante su etapa creativa por avatares que a todos nos reserva la vida. Ha estado enfermo, desanimado o, tal vez, ocupado con una segunda profesión que le sirve para poner un plato en la mesa. Un equipo de rodaje habrá sufrido noches de escasas horas de sueño, jornadas laborales interminables y la furia de los elementos. Un productor se habrá enfrentado a limitaciones presupuestarias y a la presión de sus inversores.

Tras una obra, siempre hay un ser humano. Esto la convierte, por definición, en algo tendente al error.

La crítica de cualquier obra, no debe ser tan solo una recopilación de opiniones, un agudo comentario o un acertado análisis.

La crítica tiene que ser un ejercicio de empatía.

Esto no exime al analista de exponer las flaquezas que, a su juicio, puede contener una obra. Al contrario. Es su deber trasladar a sus lectores una opinión justa, veraz y bien fundamentada. Pero es siempre imprescindible que, para construir un debate razonado, se use un tono que invite a ello.

Hace más de década y media que empecé a escribir críticas y dentro de mis posibilidades siempre me he guiado por las siguientes máximas.

  • Brevedad y concisión. Creo que no tiene sentido distraer al lector con apreciaciones personales o cuestiones puramente circunstanciales. Siempre he intentado evitar los típicos “llevaba mucho tiempo esperando la película, pero me decepcionó”, “a mi amigo no le gustó nada” o “las palomitas estaban rancias”.
  • Análisis fundamentado. El crítico ha de estar preparado para defender sus conclusiones explicando con claridad los motivos de las mismas. Es fácil decir que el guion de una película te ha parecido malo. Puede incluso que tengas razón, pero es necesario dar al lector un motivo claro de tus conclusiones.
  • Valoración por “objetivos”. Una gran cinta de entretenimiento puede que no te cambie la vida como podría hacerlo un drama, pero si funciona dentro de su propio género debería ser valorada por ello. Por ejemplo, Indiana Jones no es una obra de arte con un mensaje profundo, pero es una de las mejores películas de aventuras de todos los tiempos.
  • Veracidad. Creo es esencial ser fiel a uno mismo. Es algo que se puede extrapolar a todos los ámbitos de la vida. En mi opinión, un crítico debe exponer su opinión sin ceder a presiones o prejuicios. Cuando un escritor es fiel a su visión, esa fidelidad se traslada al lector. Es esencial que las personas que siguen a un crítico, confíen en él. Pero eso no es gratis. Hay que ganárselo.
  • Respeto. Como he dicho previamente, sin un tono que invite a un debate razonado este jamás se producirá. O lo que es peor, surgirá en unos términos que no benefician a nadie. La crítica, tanto como para el lector como para el escritor, es una herramienta de aprendizaje. A través del análisis se pueden sacar valiosas conclusiones que ayudan a ver el arte de otro modo y, también, a crear el propio con mayor solidez.
  • Estar siempre dispuesto a admitir errores de juicio. El crítico, también es un humano que depende de sus propias circunstancias. El crítico es, dicho de otra manera, un ser expuesto al error. A veces de manera constante. Por eso no está de más pedir un poco de empatía también para el que escribe.

Este artículo es una recopilación de métodos propios, que no intentan crear un dogma, sino servir de pequeña guía para los lectores de este sitio y también, si fuera posible, servir de inspiración a aquellas personas que, como yo hice un día, intentan exponer sus opiniones en la red.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.