Durante un experimento que intenta paliar la carencia energética de la Tierra, la tripulación de la estación Cloverfield acaba perdida en el espacio.


Cloverfield es una saga obsesionada en generar falsas expectativas para obtener atención mediática. Aun abrazando clichés del terror cósmico, es incapaz de renegar de esa naturaleza o intentar otra estrategia.

El loable intento de poblar de historias un universo propio, se revela como un gigantesco evento publicitario cortado por el mismo patrón que sus predecesoras. Paradox es una sobrecarga de datos expuestos con torpeza a un ritmo frenético, en la deliberada creación de vacíos argumentales que obligan a la especulación.

Ante la falta de certezas o cierta congruencia argumental, el espectador se ve forzado a teorizar para dotar de cierta lógica a la historia.

Esta artimaña produce un daño fatal a la película, incapaz de reservar un espacio al misterio o de adoptar pausas que fortalezcan el suspense. Una producción impecable o un elenco versátil resultan inútiles cuando se ven forzados a trabajar sobre personajes carentes de complejidad y una historia lastrada por giros y sorpresas de coherencia cuestionable.

Lejos de aprovechar un escenario privilegiado, Cloverfield secuestra la imaginación del espectador y se limita a estampar su sello comercial en ella admitiendo sin complejos que ese es el mejor entretenimiento que puede ofrecer.


Aceptable

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.