La madre de una víctima de asesinato coloca tres carteles cuestionando la acción policial, lo que la enfrentará con algunos de sus vecinos.


El cine de McDonagh resulta transgresor fundamentalmente porque diseña a sus personajes como seres humanos que, de forma consciente, interpretan a personajes.

Se ocultan bajo una identidad pragmática que les ofrece la posibilidad de perseguir sus objetivos, pero les priva de contacto. Este sólo se produce en efímeros momentos que exponen su auténtica personalidad, una más emocional, empática y, en definitiva, humana.

El cineasta redondea su estrategia usando las expectativas del espectador en su contra. Cuando se espera que una escena se desarrolle de la manera habitual, el director sorprende deshaciéndose de los dogmas implementados en la mente colectiva del público. No es un artificio superfluo, sino una maniobra efectiva para sacar a sus personajes de su zona de confort y obligarles a despojarse de sus caretas.

Esto se traduce en situaciones extremas, cambios chocantes y algún desliz que el trabajo de sus protagonistas logra solventar. En diálogos brillantes, áspero sarcasmo y violento conflicto, intérpretes como McDormand, Rockwell y Harrelson encuentran el material necesario para confeccionar uno de los mejores trabajos de sus carreras.

“Tres Anuncios a las Afueras” puede ser una cinta extraña, incómoda por momentos, pero en cada minuto de su metraje se advierte la presencia de un autor con una voz propia.


Magnífica

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.