“Ausente” es un microrrelato de terror de unas 250 palabras que escribí en 2.015. En Octubre de ese mismo año fue seleccionado en el concurso “Cuentos Oscuros” y publicado en un recopilatorio por la Editorial Ojos Verdes, organizadora del evento.


AUSENTE

“Pueblo abandonado busca habitantes”, decía el anuncio del Solitario.

Para su desgracia la villa de Ausente fue repoblada por una hueste de ermitaños. Rodeado de una muchedumbre insociable se sintió más aislado que nunca.

Allí no se pronunciaba palabra de más ni se hacía gesto en vano. Los extraños jamás se saludaban, pues su mayor deseo era continuar siendo desconocidos. No existían las visitas sociales. Nadie se preocupaba por nadie.

El Solitario era médico, juez y enterrador. Realizaba para sus prójimos esas tareas con gran dedicación, pero si estos le amaban por su labor lo hacían en la distancia. Si iniciaba conversación se le respondía con silencio. A sus chistes, con carcajadas mudas. A sus miradas inquisitivas, con otras esquivas.

Desesperado al ver que sus vecinos no se implicaban en sus trivialidades y regresaban rápidamente a la quietud de sus hogares, llevó su cháchara donde no molestara.

Después de tratar sin remedio el mal de algún desgraciado, certificar su muerte y cavar la tumba, acudía cada tarde al cementerio para charlar con el recién enterrado.

Sin saber si era compasión hacia el difunto o mera excentricidad, los ciudadanos de Ausente dejaban aliviados al Solitario acompañado de muertos más sociables que los vivos. Al menos estos le escucharían, pensaban. Ignoraban que el Solitario había logrado que también le dieran réplica.

-Dígame. –Dijo acomodándose sobre la hierba que cubría el camposanto. – ¿Está usted ya despierto?

Un griterío desesperado proveniente de la tumba inició la conversación con su nuevo amigo.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.