“Raposo” fue uno de mis primeros intentos con el microrrelato y fue gracias a él con el que descubrí el enorme potencial de este formato.  La obra, de tan sólo 160 palabras, ganó un segundo premio en la categoría costumbrista de las Justas Literarias de Nestares, allá por el 2.015.


RAPOSO

Surge del monte la moza y vislumbra las luces del pueblo más allá de la ventisca que navega sobre el pantano. Trae el temporal un aullido que no es de viento, sino de mandíbula hambrienta. Aprieta el paso pero se hunde en la nieve.

Las sombras que la rodean visten colmillo afilado. Las distingue acechando entre las zarzas yermas. Aúllan. Se hiela la sangre y añora entonces el coraje de un buen amigo.

Ataca la manada con mordisco gélido hiriendo a cada dentellada. La presa se da por perdida, pero cruzando la tormenta llega del pueblo un cazador en guardián transformado.

Raposo se convierte en fiera para proteger a su dueña. Gruñe, ladra, muerde. Hiere y es herido. Su valor amedrenta a la horda.

Se arrastran hasta la casa. Frente al fuego del hogar el cuerpo de Raposo se queda helado. Lleva ella desde entonces cicatrices en el cuerpo y en la mirada el invierno.

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.