T’Chala, heredero al trono de Wakanda, realiza un terrible descubrimiento que amenaza su reinado y el futuro de su pueblo.


Black Panther muestra un exquisito diseño de producción, un vistoso vestuario, cuidados efectos especiales, una fotografía atractiva y un reparto notable. El problema de la película no se encuentra en un logrado apartado técnico, sino en una narración dispersa, una temática difusa y un retrato demasiado superficial de sus personajes.

Las escenas de acción, a menudo inconsecuentes, parecen faltas de intensidad y huérfanas de épica. No existe una sensación de urgencia, tan habitual en las cintas del género, ni el humor autorreferencial propio de Marvel, sino un tono más solemne y un ritmo más pausado que no son acompañados de un discurso más maduro. Lo que comienza como un relato sobre la responsabilidad en el ejercicio del poder -esta vez real y tangible- torna de nuevo en una búsqueda por corregir los pecados del padre, temática cumbre de la filmografía Marvel. Su villano, rostro viviente de ese pasado bochornoso, está motivado por una causa noble cuya fuerza queda desaprovechada al ser reducida su presencia en pantalla hasta lo testimonial.

Black Panther es una cinta que no desentona dentro del universo Marvel. Provee de un notable entretenimiento, presenta personajes de enorme potencial y su envoltorio luce impecable. Sin embargo la sensación del conjunto es que desaprovecha una base sólida que le habría permitido alcanzar cotas de calidad más ambiciosas.


Aceptable

Written by PGP Gurez
Pablo ha publicado algún relato, participado en varios blogs y escrito unos cuantos guiones. En KTarsis se ocupa de analizar los últimos estrenos de la pequeña y gran pantalla.