ACT OF VALOR  (110 Minutos Aproximadamente. Estados Unidos). También con Alex Veadov, Nestor Serrano, Emilio Rivera. Escrita por Kurt Johnstad.

Sinopsis: La información aportada por una agente de la CIA desvela un minucioso plan para cometer una serie de devastadores ataques terroristas por diversas ciudades de los Estados Unidos. Para evitar la masacre se le encarga a un equipo de los SEAL seguir la pista a la célula terrorista y neutralizarla. El grupo de soldados de élite viajará por diversos escenarios mundiales acabando con precisión con los enemigos de su país. Cada hombre del equipo es consciente sin embargo que para llevar a cabo su misión con éxito y garantizar la seguridad de su patria ha de confiar plenamente en sus compañeros.

Crítica: Como esos animales exóticos a los que no se sabe muy bien en qué especie clasificar, Act of Valor no es del todo una auténtica película sino que guarda un más cercano parentesco con otros formatos de la familia multimedia. Aunque en su cartel se advierta de que esto no es un juego es complicado estar de acuerdo con esa afirmación. La obra, por denominarla de la forma más genérica posible, comparte con títulos interactivos del género de acción mucho más que con algunas compañeras de cartelera. Su estructura narrativa parece estar sacada directamente de alguno de estos videojuegos de éxito ya que a breves interludios en los que se nos dibujan de la manera más superficial posible los vínculos entre personajes para crear una cierta empatía, les siguen largas fases de acción total que solo aportan cierta satisfacción visual. Por otra parte, aunque se ha fichado a auténticos soldados, calcado sus tácticas y plasmado fielmente su armamento, toda búsqueda del realismo queda lacrada por una exposición simplista y estereotipada del supuesto conflicto global al que hacen frente nuestros héroes y, por supuesto, de su resolución. Acto of Valor es también de forma declarada un homenaje a los caídos y un publi reportaje, otro más, del poderío bélico estadounidense. Se comprende la euforia entre el público americano y no se puede obviar que intenta transmitir valores universales como el espíritu de sacrificio, la entrega al bien común o los lazos de hermandad, pero también se lamenta la nueva dinámica en la que ha caído el cine bélico, que lejos de aquellos memorables, emotivos y aleccionadores adiós a las armas, invita a armarse hasta los dientes para defender al igual combatiendo a lo desconocido.

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