THE KILLER ELITE (100 minutos). También con Yvonne Strahovski, Ben Mendelsohn, Dominic Purcell, Aden Young, Adewale Akinnuoye-Agbaje. Escrita por Gary McKendry y Matt Sherring sobre la novela “The feather men”, de Ranulph Fiennes.

Sinopsis: Un veterano mercenario se ve obligado a interrumpir su retiro cuando su mentor es capturado por un jeque de Omán. A cambio de la liberación de su hermano de armas el mandatario exige al soldado que acabe con los miembros de un comando de las SAS británicas responsables de la muerte de sus hijos. Mientras sigue el rastro de sus presas un veterano de las SAS, que ahora trabaja para una peligrosa organización, intentará pararle los pies.

Crítica: The Killer Elite sufre un grave problema de personalidad. Se presenta como un thriller de espías basado en hechos reales a los que aspira a retratar con verosimilitud pero también se vende como una película de acción repleta de tipos duros. Esas mismas dudas sobre su propia naturaleza  se ven perfectamente reflejadas en su protagonista. Jason Statham lleva años interpretando el mismo personaje, el tipo duro con buen corazón que se ve obligado a dejar su retiro por una cuestión de honor, pero en la película de Gary McKendry se encuentra con serios problemas para componer su personaje: ¿Se busca en él al hiératico artista marcial o al intérprete involucrado emocionalmente? ¿Y al propio McKendry? ¿Se le piden tiros y peleas o un thriller con cierta complejidad? ¿Y al guión? ¿Un relato coherente o una sarta de escenas de acción? El caso es que tanta duda termina por afectar al espectador que ve como la dirección apuesta por la sobriedad mientras que el guión peca de exceso y Statham sigue siendo Statham. Un De Niro carismático pero a por el cheque, un Owen correcto pero un tanto despistado y una Strahovski angelical pero usada como elemento decorativo -solo Purcell sorprende en el aspecto interpretativo- aliñan con su brillo una trama que no agota pero que en algunos momentos termina siendo repetitiva. La puesta en escena es acertada y atractiva pero el libreto no logra acompañar el tiento en la realización con mayor profundidad en los personajes o un relato más dinámico. El metraje se antoja escaso para lo que como thriller podría haber desarrollado e interminable para la cinta de acción acomplejada que termina siendo. Divierte por momentos pero nunca engancha y se echa muy en falta una apuesta clara por alguno de los dos géneros, ya que terminan echándose mutuamente la zancadilla y llevando la película a tierra de nadie, lo que demuestra que tanto en la guerra como en el cine siempre es necesario un buen plan.