ATTACK THE BLOCK (84 Minutos). También con Nick Frost, Luke Treadaway, Flaminia Cinque, Joey Ansah, Lee Nicholas Harris, Chris Wilson, Terry Notary, Maggie McCarthy, Jacey Sallés, Adam Leese, Sammy Williams, Karl Collins, Jumayn Hunter, Danielle Vitalis. Escrita por Joe Cornish.

Sinopsis: En un suburbio de Londres un grupo de jóvenes pandilleros acaba con un extraño ser caído del cielo ignorando que su acción tendrá pronto terribles consecuencias. Cuando decenas de bichos aún más peligrosos llueven sobre la City los chavales tendrán que aliarse con los mismos vecinos a los que suelen hacer la vida imposible y juntos pelear duro contra los invasores para mantener a salvo el barrio.

Crítica: Un buen número de obras similares sobre una misma temática suele terminar generando una que da una versión única y osada sobre ese mismo tema, aunque solo sea por llevar la contraria -y dejar un poco en feo- a sus congéneres. Aceptando esta hipótesis como válida no es sorprendente confirmar que de aquel subidón por las ficciones sobre invasiones alienígenas que vivió -y aún vive- más de un gran estudio norteamericano, les haya llegado una respuesta humilde, pero aún así genuina y contundente, desde el otro lado del océano. Cornish propone en Attack the Block eliminar al héroe individualista y de brillantes virtudes por un grupo de desubicados parias que se erigen, a la fuerza, en salvadores de aquello que veneran por encima de todo: ese “bloque”, esa barriada convertida en patria chica de la que son dueños y señores y en la que viven lejos del sistema que, dicho sea de paso, les ha segregado con enorme alegría e igual desfachatez. La idea desde luego es potente y está bien aprovechada en un primer tramo en el que el cineasta la aborda sin dilaciones, con esa ciudadana modélica y asustadiza que ve como aquellos a los que desprecia se convierten, con el sistema en shock, en los mejores aliados posibles para la supervivencia. Luego sin embargo el curso de la cinta varía por uno menos rompedor con el género y más cómodo para el espectador, y aunque muestra en algún momento un tono abiertamente crítico termina apostando por la acción, el humor y la casquería. Tocada sin rubores por ramalazos de serie B  la película se convierte en una actualización desmesurada de aquellos clásicos filmes que habría firmado Spielberg en los ochenta. Lo que en Estados Unidos se ha llamado Super 8, con sus chavalillos sanotes y rubicundos de pueblo idílico, en la vieja City lo llaman Attack the Block, con rateros malencarados y multiculturales de buen fondo dispuestos en la misma noche a robarte la cartera y salvar el planeta.