DRIVE (95 Minutos). También con Ron PerlmanChristina HendricksBryan CranstonOscar IsaacAlbert Brooks, Kaden Leos, James Biberi. Escrita por Hossein Amini sobre la novela de James Sallis.

Sinopsis: Es callado y solitario y aunque trabaja como doble en películas de acción de vez en cuando también hace algún trabajo fuera de la ley como conductor de huidas. Su vida da un vuelco cuando conoce a Irene y a su hijo Benicio que viven a la espera de que el padre del crío salga de la cárcel. El problema es que el tipo tiene enormes deudas y alguien amenaza con cobrárselas con la sangre de Irene y el pequeño.

Crítica: Drive es una película superior, de esas que aparecen solo muy de vez en cuando para dejar en feo a sus compañeras de cartelera. Lo es porque su discurso es distinto y su forma de expresarlo es genuina, única: habla de otras cosas y lo hace en un lenguaje diferente. En Drive el romance no es tal, son sentimientos; la acción no existe, es violencia; el thriller desaparece, se convierte en tensión; conducir pierde su sentido como método de transporte y pasa a ser una escapada eterna hacia una imposible libertad. Tiene mérito Nicolas Winding Refn en llegar a Hollywood, coger un atisbo de thriller de acción -lo iba a dirigir Neil Marshall con Hugh Jackman de protagonista- y aún así mantener en cada minuto de su película su sello personal, su visión propia de esta historia. Se le puede acusar de pretencioso, cierto, de exceso de orgullo y de vanidad, sin duda, pero el alegato solo se mantiene en pie si lo que se esperaba de él era lo contrario, una cesión a las presiones de la taquilla y un abandono de su identidad. Funciona Drive gracias a esa obstinación como película minoritaria, casi de culto, como relato violento, como lírica romántica y ante todo como intenso drama. No es solo mérito de su director, no. Gran parte de culpa la tiene un reparto excelente que brilla al estar ubicado con absoluta precisión en sus roles, destacando sin duda a Ryan Gosling. Este actor ha crecido lo que se le exigía cuando se postuló como una gran promesa del cine americano y con soberbias interpretaciones como la de esta Drive, o como la que ofrece en la futura The Ides of March, llega por fin a un nivel superior dejando claro que lo mejor de él está por venir. Puede que Drive no acapare en taquilla la atención que merece y que defraude a los fans de la acción, pero es intensa y absorbente, rara, extraña, diferente. Es Cine con mayúsculas. Es sangre, glam, besos furtivos y rueda quemada. Emoción a toda velocidad.