IN TIME (108 Minutos). También con Cillian Murphy, Vincent Kartheiser, Alex Pettyfer, Johnny Galecki, Olivia Wilde, Matt Bomer. Escrita por Andrew Niccol.

Sinopsis: El tiempo es la moneda de cambio. Mientras los ricos viven vidas eternas los pobres mueren por las calles o, como Will Salas, hacen lo que pueden por sobrevivir día a día. Pero una noche la suerte de Will cambia cuando un hombre adinerado le regala un siglo. Lejos de convertirse en la solución a todos sus problemas, el don se convierte en un castigo cuando la policía acusa a Will del asesinato de su benefactor.

Crítica: Con una filmografía prácticamente impecable el genial -y a pesar de ello discreto- Andrew Niccol presenta con In Time una alegoría del capitalismo desatado que pronto deriva en filme de acción al uso. El brillante primer acto responde a su reputación exponiendo sin fisuras las mejores virtudes de su creador: es impactante, ácido y vibrante, está rodado con elegancia y gran sentido del ritmo, su ambientación es correcta y por si eso fuera poco deja la puerta abierta a un desarrollo con gran potencial. Es en esos minutos en los que Niccol explica  su visión de un omnipotente complejo financiero al que describe de atroz, cruel, implacable; que no encuentra límites para su codicia y que se nutre sin pudor de la vida de los más desfavorecidos. En contra de ese sistema brutal el cineasta erige a Justin Timberlake en improbable héroe del proletariado, convirtiéndose este aspecto en el primero de los muchos problemas que afectan al filme desde ese momento. Se trasforma la película en una carrera continua sin rumbo, en un filme de acción impersonal y sin metas claras repleto, eso sí, de continuas salidas de tono tanto en las interpretaciones de su reparto -solo Murphy está impecable- como en su irregular libreto,  siendo finalmente arrastrada hasta la debacle por factores como la falta de carisma de sus personajes, la insistencia en ideas ya asimiladas, un metraje demasiado extenso y en consecuencia un creciente desinterés en el espectador por lo que pase en pantalla. Niccol presenta así el que es sin duda su trabajo más flojo hasta la fecha y lo que pretendía ser una entrada por la puerta grande en el cine más comercial se queda en un intento fallido en el que no merece demasiado la pena perder el tiempo.

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