MILLENNIUM: LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES 2011  (THE GIRL WITH THE DRAGON TATTOO, 160 Minutos). También con Stellan Skarsgård, Robin Wright, Christopher Plummer, Steven Berkoff, Joely Richardson, Yorick Van Wageningen. Escrita por Steven Zaillian sobre la novela de Stieg Larsson.

Sinopsis: Tras salir muy afectado de un mediático escándalo, el periodista Mikael Blomkvist es contratado por un poderoso hombre de negocios para esclarecer un misterio ocurrido hace más de 40 años. Fue entonces cuando una joven desapareció sin dejar rastro para desesperación de algunos miembros de su familia. Ahora, en contra de lo previsto, Blomkvist comienza a reunir las piezas de un terrible puzzle. Pero para esclarecerlo y llegar a la verdad, necesitará la ayuda de una especialista. Así es como entra en su vida y también en el caso, Lisbeth Salander, una introvertida hacker rodeada de oscuros problemas.

Crítica: Epopeya del siglo XXI, moderna, mediática y global, Millennium alcanza en menos de tres años su segunda adaptación a la gran pantalla. Con un antecedente cinematográfico tan cercano y un evento literario aún latente, se puede concluir que este remake made in USA es del todo innecesario, pero la película escapa de los prejuicios gracias al nada despreciable talento de sus creadores. El primero y más importante es el magnífico David Fincher, un cineasta imprescindible, de los mejores de su gremio en activo, que dota a su versión de la novela de Larsson de un renovado dinamismo que logra hacer vibrar constantemente al espectador durante cada minuto de su extenso metraje. El brillante Fincher recrea los parajes de la obra sin miedo al escándalo, haciéndola brutal, casi obscena y evitando crear indiferencia entre el respetable. Su mejor arma, impecable técnica aparte, es la presencia de la frágil Rooney Mara en el codiciado papel de Lisbeth Salander. La sublime interpretación de la joven lleva al personaje a abrazar su humanidad, mostrándose igual de introvertida, peculiar y a ratos aterradora, pero también en otros vulnerable y afectiva. Con ello Mara logra por parte del espectador una mayor empatía aunque sea a costa de perder por el camino las rarezas que hacían a la Salander de Noomi Rapace algo único. El brillo de la nueva diva es equilibrado por el trabajo de veteranos como un notable Craig, escudado por la inestimable presencia en el elenco de unos entregados a la causa Wright, Plummer o Skarsgard. El único pero de un filme sin otras máculas es que jamás logra sorprender ni aportar argumentalmente nada nuevo a aquellos que ya disfrutaron, sea en el formato que sea, de este mismo misterio, y eso, en un género que busca enturbiar con incógnitas la mente del espectador, es un pecado mayor. Impoluta adaptación firmada por un talento único y que cuenta con sobresalientes interpretaciones, esta nueva Millennium no decepcionará a los fans del séptimo arte aunque ya conozcan todas las respuestas a sus numerosos interrogantes.

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