POLITICAL ANIMALS (USA Network. Primer Episodio de 75 Minutos Aproximadamente). Con Sigourney Weaver, Carla Gugino, James Wolk, Sebastian Stan, Brittany Ishibashi, Ellen Burstyn, Ciarán Hinds, Adrian Pasdar.

Lo que necesitas saber: Es la gran apuesta de USA Network por acaparar la atención del público estival mediante un proyecto ambicioso que otras cadenas habrían reservado para otros momentos de la temporada. En el show el canal juega con la fina línea que separa ficción y realidad aderezando un drama político con muchos toques de típico culebrón.

Lo que resulta sin duda más llamativo del proyecto es su espectacular reparto liderado por una de esas actrices que no necesita presentación, solo la mención de su nombre. Sigourney Weaver ocupa el papel protagonista con la siempre sensual Carla Gugino al lado, una actriz que se ha pasado con fuerza a la televisión en los últimos tiempos sin dejar de aparecer en proyectos en la gran pantalla. En situación similar encontramos al veterano Ciarán Hinds y al joven Sebastian Stan, ya que ambos compaginan papeles en televisión con otros en el cine. El toque final a un elenco de lujo lo ponen secundarios de peso como Ellen Burstyn, Adrian Pasdar o Dylan Baker. Un equipo con muy pocos puntos débiles.

En Political Animals entramos en contacto con los Hammond, una poderosa familia de políticos norteamericanos que le ha dado al país a su último presidente, el carismático Bud Hammond. A su lado siempre ha estado su leal esposa Elaine, pero cuando después de consentir las numerosas infidelidades de su marido ella decide presentarse a la presidencia de la nación, el pueblo la da la espalda eligiendo a su rival. Años después Elaine se ha divorciado de Bud, su antiguo rival la ha contratado como Secretaria de Estado y su popularidad toca máximos. Sin embargo la entrada en su vida de una aguda periodista que en su momento se mostró muy crítica con ella, amenazará con complicarle la vida. Lo que menos necesita Elaine es tener a una extraña revolviendo los muchos secretos de su familia.

Lo que nos ha parecido: Las series como esta tienen un serio problema: a nadie le interesa la política. Es un mundo extraño, repleto de secretos, poblado de ambiciones y plagado de intrigas, pero es solo un mínimo sector del público el que muestra interés por formatos que toquen esa temática. USA Network parece haber dado sin embargo en el clavo para atrapar a aquellos que buscan un thriller político verosímil y también a aquellos que desean participar en un vouyerista juego de observación de las emociones ajenas. Political Animals es así mitad El Ala Oeste y mitad Falcon Crest, una mezcla compleja de alta volatilidad. Por un lado somos testigos del día a día de Elaine Barrish como política de élite y por el otro asistimos a su vida como cabeza de una familia cuyos miembros tienen problemas como para repartir. En este piloto el experimento funciona, pero deja claro que muchos de sus seguidores optarán por prestar interés únicamente a la faceta que más les atraiga. Si lo tuyo es asistir a lecciones de moral y liderazgo, a juegos de poder y estrategias de manipulación masiva, recorrerás los despachos de la Casa Blanca del brazo de la enérgica Elaine. Si lo que buscas es perderte en relaciones complejas, traiciones de alcoba y siniestros secretos, compartirás con ella intensos episodios de dolor que tienen pinta de acompañarla hasta el final del show. Lejos de esta peculiar dualidad de lo que no hay dudas es de que en ambas se disfruta del reparto. Todos funcionan con corrección y tal y como estaba planeado sobre todos ellos brilla la estrella de Sigourney Weaver. No solo porque sea una actriz de espectacular currículo, innegable talento y gran experiencia, sino también porque su personaje atrae. Elaine Barrish es dura, directa, aguda y soberbia, una auténtica “zorra” como se autodenomina siempre que tiene ocasión, pero también es una persona digna de su cargo. Valiente, determinada, calculadora, responsable e inteligente, Barrish es la persona que todos desearían tener al cargo aunque no lo sepan aún. Para abrir esa coraza y mostrarnos su auténtica personalidad se usa con acierto a la Susan Berg de Gugino, una mujer de similar identidad con la que saltarán chispas pero con la que la protagonista entablará cierto entendimiento. Political Animals, al menos en este piloto, no decepciona. Se muestra cuidada, bien elaborada y apunta a que gracias a su formato de miniserie todo terminará encajando como se calcula en un plan preconcebido. Veremos si sigue una línea de calidad ascendente o si, como los políticos perdedores, termina siendo abandonada por aquellos que un día la adoraron.

Lo que te recomendamos: Si buscas una excusa para poder presenciar de nuevo los juegos políticos de la alta esfera norteamericana, si en cambio solo te apetece un drama familiar o si sencillamente quieres ver una de las series más potentes del verano, ajústate la corbata, saca tu mejor sonrisa y apúntate al juego de poder que propone Political Animals.