HOUSE OF LIES  (2 Episodios de 30 Minutos Aproximadamente). Con Don Cheadle, Kristen Bell, Dawn Olivieri, Ben Schwartz, Josh Lawson, Donis Leonard Jr., Glynn Turman, Richard Schiff.

Este es un post basado en los primeros capítulos de esta serie, por lo que no intenta juzgar su calidad sino transmitir las sensaciones que deja tras un primer contacto.

¿Y esto qué es?: Otro producto Showtime por definición. Serie descarada con protagonista malvado y pasado de vueltas y estrella llegada desde la gran pantalla. Con los grandes antecedentes que tiene la cadena en crear shows de éxito con este mismo sello, el invento merece cierta atención.

¿Quién sale?: Don Cheadle es la estrella absoluta de la serie, un actor nominado al Oscar y con un currículo espectacular que ha terminado en la pantalla dando vida a un canalla de manual. Su trío de esbirros lo lidera la televisiva diosa nerd Kristen Bell, ahora en busca de desafíos más maduros tras dejar su huella con Veronica Mars o Heroes. El lado femenino del show lo refuerza Dawn Olivieri, que deja atrás Heroes y Vampire Chronicles para convertirse en la imparable competidora y objeto de deseo a partes iguales ex del protagonista.

¿De qué va?: Marty Kaan está especializado en convencer a empresas con problemas de que sus servicios son imprescindibles para que vuelvan a salir adelante. Para lograr nuevos clientes, Marty es capaz de hacer cualquier cosa, aunque normalmente su labia y carisma son suficientes para convencer a cualquiera. A pesar de que a Marty profesionalmente las cosas le van bastante bien, su vida personal es un auténtico caos. Aunque su hijo parece ser siempre el foco de numerosos problemas, su auténtico quebradero de cabeza es su ex-mujer con la que además de mantener una peculiar relación, tiene que competir día a día en su trabajo como su más peligrosa rival.

¿Qué pinta tiene?: Como la mayoría de shows de la cadena, House of Lies no se corta un pelo. Es atrevida y directa, toca sin titubeos temas candentes y no evita ningún conflicto. El problema es que precisamente por ello llega a saturar. Parece que busque deliberadamente la provocación como medio para llamar la atención porque, sin ella, flojea. Sus peores momentos son sin duda esos en los que se camufla de niño pequeño que dice una palabrota y se sienta a esperar el aplauso de los mayores. El protagonista es carismático y el reparto está a la altura, pero es muy posible que sin una guía argumental, aunque evolucione en segundo plano, la serie pierda mucho interés. Por lo demás una nueva producción de altura que, además, toca el mundo de los negocios de alto standing de una forma controvertida, lo cual teniendo en cuenta los tiempos que corren es siempre un aliciente.

Recomendable para… Aquellos incondicionales de los despojos humanos que habitan en la oferta de ficción de Showtime y que casi siempre han logrado hacerse un hueco en nuestro corazón. Si buscas una especie de Californication ejecutiva y panamericana, ponte el traje, prepara una presentación convincente, confía en tu carisma y apréstate a domar a los tiburones más voraces del mercado.